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Hamaiketako con San Mamés

w La bilbaina Casa de La Misericordia se engalanó un año más en honor al santo w La jornada incluyó una misa, homenajes y un aperitivo musical como colofón

Hamaiketako con San MamésLuis Gómez

Bilbao

Dicen que San Mamés consiguió amansar a los leones cuando los romanos le arrojaron al circo en el siglo III, tras una vida de pastoreo en los montes y después de que sus padres murieran nada más nacer y fuese adoptado por una rica mujer cristiana. Sin embargo, pese a heredar toda su riqueza, la caridad fue uno de sus signos fundamentales.

Ayer no era su día, pero la bilbaina Casa de La Misericordia, encargada de conjugar a la perfección los conceptos de riqueza y caridad, se engalanó un año más -al igual que en los últimos cinco viernes más cercanos al 7 de agosto- para homenajear al santo y sacarlo en una pequeña procesión hasta los jardines del antiguo orfanato. Allí se celebró una misa en su honor. Antes, la txupinera de la pasada Aste Nagusia, Aratz Irazabal, hacía los honores y disparaba los cohetes correspondientes para dar comienzo a la jornada. Afortunadamente, el tiempo acompañó y los mayores que viven en la residencia que es actualmente La Misericordia pudieron llenar con su presencia los jardines de La Casa.

Tras la misa llegó el turno de los discursos. El presidente efectivo de la entidad, Ricardo Ampuero, no se olvidó de nadie a la hora de pedir un "esfuerzo de cara a poder proseguir con las labores de La Misericordia" tanto a sus trabajadores, como a las instituciones públicas y a los bilbainos en general. A continuación, el director de La Casa, Antonio Barandiarán, hizo entrega de un recuerdo conmemorativo al presidente del Banco de Alimentos, Nicolás Palacios, por su constante labor de ayuda. Palacios quiso agradecer un homenaje que, en sus palabras, les "hace hacer con más ímpetu" su labor.

Tampoco faltaron al acto Pilar Ardanza, diputada foral de Acción Social, quien confirmó su "futura colaboración" con las labores de La Casa, y la responsable del Área de Turismo y Fiestas, Itziar Urtasun, quien consideró el evento como "una buena manera de empezar a entonar la garganta y recargar pilas" de cara a la cercana Aste Nagusia.

Por los jardines de La Misericordia se pudieron ver, además, a personajes ilustres como José Ángel Iribar, mítico león que visitaba a San Mamés casi al mismo tiempo que el Athletic conocía su rival en la Europa League. Como colofón final y, como no podía ser de otra manera, los asistentes disfrutaron de un hamiketako organizado por la Academia del Cerdo Txarriduna, además del popular talo elaborado por los cocineros del café La Granja. La Banda Municipal puso el colofón musical a una mañana envuelta en un carácter puramente bilbaino.