Bilbao. "Llevo doce años de alcalde y me han sorprendido muchas cosas. Creía que ya nada me podría sorprender pero esto me ha sorprendido aún más". El alcalde de Bilbao, Iñaki Azkuna, se refería al conflicto surgido en Rekalde, donde esta ubicado el gaztetxe Kukutza y sobre cuyo edificio ocupado pende una orden de derribo. Azkuna dijo que no actuará por presiones y enfatizó que no está dispuesto a pagar seis millones de euros "a escote con el dinero de todos los bilbainos para comprar un edificio privado ocupado por un movimiento que hasta ahora nunca se ha dirigido a este Ayuntamiento".

Iñaki Azkuna afirmó ayer que el Ayuntamiento va a desarrollar "una economía de resistencia", ya que si bien las cuentas municipales están saneadas, los pronósticos sobre la evolución de la crisis así lo aconsejan. Advirtió de que los datos económicos avanzan que el año próximo será "peor y más duro" que éste ejercicio, y ha descrito que Europa y España están viviendo "un drama".

Ante esa coyuntura, el alcalde señaló que si el Ayuntamiento se endeudara "sería para cuestiones estratégicas", como puede ser la apertura del canal de Deusto, y no para, por ejemplo, comprar el edificio donde está ubicado el gaztetxe de Kukutza de Rekalde, como reclaman algunos vecinos.

El Consistorio no actuará por "esas presiones" ya que cada cosa que se decida hacer será después de analizar cada proyecto "con lupa, con mayorías detrás y con una economía saneada", así como deberán ser "de interés general". Pero, además, se mostró sorprendido porque recordó que el movimiento Kuku-tza "siempre se ha autogestionado", "incluso en la ocupación de un edificio privado", y "nunca ha tenido relación con el Ayuntamiento", por lo menos en los 12 años que él lleva en la alcaldía y "ahora solicitan ayudan al Ayuntamiento".

Fue rotundo al especificar que "este movimiento que se autogestiona su vida tiene también que autogestionarse sus soluciones, sus problemas", manifestó. El alcalde rechazó que la solución esté "tirada", como "ha dicho alguna concejala de Bildu". "Claro que está tirado, pagando seis millones de euros (en los que está valorado el edificio), y yo no creo que los bilbainos estemos dispuestos a pagar seis millones de euros en ese tema", dijo.

En este sentido añadió que "es un asunto privado en el que el Ayuntamiento no tiene nada que ver". Y apuntó que "el Ayuntamiento se puede gastar dinero en el Arriaga, en el Olentzero, en la Cabalgata de Reyes o en la cultura que hacemos en los barrios, pero nosotros no hacemos cosas que, por la presión de unos señores, de repente nos tengamos que endeudar de un sitio para unos señores particulares. No entiendo el argumento". Incluso les sugirió que busquen un pabellón industrial o un local en alquiler. Azkuna recordó que en campaña ya apuntó que "gastarían lo que tuvieran" y que, si se recurría a la deuda, "sería para cuestiones estratégicas".

Por su parte, el sindicato LAB mostró su apoyo a Kukutza y pidió a la Policía Municipal, a los bomberos y trabajadores municipales que "no tomen parte en el desalojo ni en el posterior derribo" de estas instalaciones. LAB definió el gaztetxe como "un espacio comunitario de generación de valores, solidaridad, reivindicación po-pular y trabajo comunitario".