BILBAO. El Ayuntamiento de Bilbao es un buen pagador. No solo cumple los plazos con sus trabajadores, sino que ha reducido el plazo de abono de facturas gracias a su excelente estado de tesorería a 40 días. El 90% de los pagos que realiza el Consistorio los hace en plazo y los que se hacen fuera de plazo tienen lugar al mes siguiente.

Cuando los ayuntamientos tardan en pagar, los primeros en verse afectados son las pequeñas y medianas empresas. La situación en Bilbao, no obstante, no podía ser mejor puesto que los trabajos que se solicitan se pagan antes de que se cumpla el plazo el legal. Pero no ocurre así en todos los municipios, "de hecho, en muchos no solo tardan en pagar a las empresas que solicitaron trabajos, sino que incluso se están retrasando en el pago de las nóminas", dijo ayer Marta Ajuria, delegada de Hacienda.

Precisamente para terminar con esta situación se ha producido una modificación en la ley que busca la finalidad de ser más garantista con estas empresas. Hasta el 7 de julio la ley establecía que el pago se debía producir en un plazo de 60 días con posibilidad de ser ampliado. Una de las modificaciones establecidas es que se establecen unos nuevos tiempos que no deberán superar los 30 días. La medida se aplicará de forma progresiva para alcanzar este tiempo máximo de pago en 30 días a fecha 1 de enero de 2013.

El Ayuntamiento de Bilbao, de todas formas, ya pagó la mayor parte de sus facturas en 2010 en un plazo máximo de 43 días y en el primer semestre de 2011 se redujeron hasta 40 días.

Esto es gracias a que el gobierno municipal dispone de un estado de tesorería completamente saneado, que le permite cumplir puntualmente con todas sus obligaciones económicas con un plazo medio en el pago de facturas sensiblemente inferior al legalmente establecido por la ley.

La actual situación económica, según informó Marta Ajuria, ha retraído el volumen de pagos del Ayuntamiento de Bilbao a niveles de 2008. Sin embargo, a pesar de las dificultades y de la tendencia a la baja en los ingresos municipales, el Consistorio bilbaino continúa haciendo frente a sus pagos con total normalidad.

Más de las mitad de los pagos del Ayuntamiento de Bilbao corresponden a facturas por trabajos y servicios contratados por la administración municipal (alrededor de 300 millones de euros al año), cuyo plazo de pago medio en este momento es de 40 días, lo que supone 10 días menos que el margen legal actualmente vigente.

"Esta puntualidad beneficia de manera muy especial a las pequeñas y medianas empresas que realizan trabajos y servicios para el Ayuntamiento de Bilbao, un segmento empresarial especialmente sensible a los vaivenes de la economía, que centra buena parte de los esfuerzos municipales en el impulso de la actividad económica", dijo Ajuria.

De hecho, actualmente, casi el 90% de los abonos que realiza el Ayuntamiento lo hacen en plazo, de los pagos que realiza fuera de plazo el 66,42% los hace dentro del mes siguiente.

Sin embargo, en un porcentaje elevado de los casos, los retrasos en los pagos se deben a causas ajenas a la administración municipal, tales como la gestión en la tramitación de facturas, la improcedencia de las mismas, correcciones de errores, fiscalización, etc.

Los pagos a los que anualmente hace frente el Ayuntamiento de Bilbao incluye gastos de personal (el 22,82% del total), devoluciones de ingresos por recibos cuyo cobro ha sido posteriormente anulado (0,79%) y pago de subvenciones, que supone alrededor de 120 millones de euros al año (el 19,55% de los gastos). En el apartado de las subvenciones hay que distinguir entre subvenciones concedidas a sociedades municipales o participadas, que suponen el 58,25% del total, y las destinadas a distintas sociedades y asociaciones para finalidades varias, que alcanzan el 41,75% del total de subvenciones concedidas por el Consistorio.