Así se gestó el segundo título europeo del Surne Bilbao
A pesar de la intensa lluvia, la tarde y la noche del miércoles fueron una fiesta en Miribilla
El Surne Bilbao hizo historia en la noche de este pasado miércoles al levantar su segundo título europeo consecutivo, algo que ningún equipo había conseguido hasta ahora en la FIBA Europe Cup.Un triunfo en el que los hombres de negro estuvieron muy bien acompañados por miles de gargantas. Ya desde las 17.30 horas y a pesar de la intensa lluvia, unos cuantos aficionados recibieron a los jugadores a su llegada a Miribillacon el objetivo de insuflarles ánimos de cara al importante partido ante el PAOK de Salónica.
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Aunque en inferioridad numérica, la afición griega también se hizo notar a su llegada al Bilbao Arena. Rodeados por un amplio cordón policial, el algo más de medio millar de seguidores del PAOK llegó al pabellón entonando cánticos que más tarde reproducirían sin descanso durante el partido.
A medida que se fue acercando la hora del partido, los aledaños de Miribilla presentaban una imagen totalmente festiva. Aficionados y aficionadas acudieron con tiempo al recinto para poder disfrutar de la Fan Zone en la que no faltó de nada: música, palomitas, bebiba, photocall, juegos etc.
Una vez dentro, los griegos replicaron una pequeña Salónica en Miribilla. Descamisados y con bufandas y banderas al viento, se hicieron notar e incluso trataron de sobreponerse a la marea negra. Por su parte, la afición vizcaina fue in crescendo y convirtió el pabellón en una auténtica olla a presión que terminó explotando en forma de una enorme fiesta por el título conseguido.
En lo meramente deportivo, el Surne Bilbao tuvo que afanarse al máximo para lograr la ventaja necesaria para hacerse con el título. La falta de acierto y la debilidad defensiva hicieron sufrir a la afición en la primera parte. Tras el descanso, un cambio de dinámica llevo a los hombres de negro a mejorar sus registros y conseguir neutralizar al rival, que acabó por perder la ventaja que había logrado.
Tras una segunda parte impecable, la alegría se desató en Miribilla poco antes del pitido final. La afición celebró la victoria por todo lo alto, al igual que los jugadores y el cuerpo técnico que convirtieron la pista de juego en una sala de fiestas donde no faltaron los cañones de fuego y el confeti.
Sin embargo, la fiesta no se quedó únicamente entre los muros del Bilbao Arena sino que, a poco más de un kilómetro de allí, en el Frontón Bizkaia, cientos de personas celebraron también el título tras ver el partido en una pantalla gigante. Ante la falta de entradas para disfrutar del duelo en vivo y en directo, fueron muchos los que optaron por reunirse para animar al Surne Bilbao.
Todavía con la resaca emocional tras la victoria, en la tarde de este jueves el equipo desfilará por las calles de Bilbao en un autobús descapotable tras ser recibidos previamente en el Ayuntamiento y en la Diputación.