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Bilbao se rinde a su bicampeón: “Aquí no nos vale con un título, siempre vamos a por más”

La “marea negra” sale a las calles por segundo año consecutivo para acompañar a los jugadores del Surne Bilbao en la celebración de un nuevo título europeo

En imágenes: la 'marea negra' recibe al Surne Bilbao en el AyuntamientoMarkel Fernández/ Oskar González

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La fiesta no ha defraudado. Miles de personas han abarrotado los aledaños del Ayuntamiento desde primera hora de la tarde para revivir la conquista de la FIBA Europe Cup, lograda por el Surne Bilbao Basket tras remontar los seis puntos de desventaja de la ida frente al PAOK. Familias, cuadrillas y aficionados llegados desde distintos puntos de Bizkaia han teñido de negro el corazón de la villa en una celebración que ya forma parte de la memoria colectiva.

La llegada del equipo, en torno a las 18.00 horas, ha desatado la locura. Bufandas al viento y cánticos constantes han acompañado a los jugadores a su llegada al consistorio, en medio de una marea humana entregada desde mucho antes.

El ambiente, más que festivo, ha sido de comunión total entre equipo y afición. “Poder vivir eso en la cancha, encima en primera fila… no tengo palabras para describirlo”, confesaba un joven seguidor, aún con la voz tomada tras la final de ayer. A su lado, otra aficionada comparaba ambas gestas: “El año pasado fue increíble, pero lo de este año, jugando la vuelta en casa, es incomparable”.

Muchos de los presentes no han fallado en toda la temporada. “Somos socios, no nos hemos perdido ni un partido, así que imagínate lo que es esto para nosotros”, explicaban emocionados dos abonados habituales de Miribilla.

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La plaza ha sido un continuo ir y venir de cánticos que ya forman parte de la identidad del equipo. Entre todos ellos, ha vuelto a sonar con fuerza el “Somos los hijos de Jaume Ponsarnau”, coreado al unísono por miles de gargantas, en una imagen que refleja la conexión total entre la grada y su equipo.

Entre abrazos, fotos y celebraciones improvisadas, la afición ha prolongado una fiesta que empezó anoche en Miribilla y que tiene su continuación en el corazón de la villa. Un nuevo título, otra tarde para el recuerdo y un equipo que, nuevamente, ha hecho historia.