Ha pasado un año y el Surne Bilbao y el PAOK Salónica vuelven a encontrarse en la final de la FIBA Europe Cup. Nunca había ocurrido antes, aunque ahora el orden de los partidos es el contrario. El nombre de los dos finalistas es el mismo, pero los protagonistas que estén en la cancha y en los banquillos son muy diferentes, sobre todo en el bando griego. Ambos equipos han mejorado sus plantillas, lo que ha deparado una eliminatoria muy ajustada y cargada de tensión, como fue la de la temporada pasada.
En el Surne Bilbao, Jaume Ponsarnau sigue al frente de una plantilla en la que se mantienen cinco jugadores que levantaron la Orejona el año pasado en el Palataki: Melwin Pantzar, que fue elegido jugador más valioso (MVP) de la final, Harald Frey, Bassala Bagayoko, Amar Sylla y Tryggvi Hlinason. Los fichajes han llevado a reforzar el grupo con experiencia y versatilidad y, de hecho, uno de ellos, Luke Petrasek, también es campeón del torneo ya que lo ganó con el Anwil Wloclawek en 2023. Justin Jaworski, Margiris Normantas, Darrun Hilliard, Stefan Lazarevic, Aleix Font y Martin Krampelj componen el bloque que ha sumado solo una derrota, la del estreno ante el Peristeri. Casi todos ellos están acostumbrados a competir al más alto nivel y suponen una garantía para compromisos de esta exigencia.
Bingen Errasti, Kepa de Castro, Urko Madariaga y Aimar Mintegi son los cuatro jugadores de la cantera que han tenido minutos en esta FIBA Europe Cup con algunas participaciones que sirvieron para que el equipo mantuviera el nivel y los jugadores principales contaran con algunos minutos de respiro.
Un salto de calidad en el PAOK
El PAOK Salónica, por su parte, cambió su plantilla casi de arriba a abajo tras un tramo final de temporada que no fue satisfactorio. Para empezar, el histriónico Massimo Cancelleri dejó el banquillo para volver a su país y hacerse cargo del Trento. Su sustituto fue el legendario Jure Zdovc. El equipo no alcanzó las cotas esperadas y el esloveno fue despedido a principios de marzo. Su puesto lo ocupó su ayudante Pantelis Boutskos como interino hasta que Andrea Trinchieri coja el equipo tras el verano. En la plantilla del conjunto griego solo se mantienen dos jugadores de la última final, Nikos Persidis y Konstantinos Iatridis, que en el pasado curso tuvieron poco protagonismo.
Entre las novedades del PAOK, estaba al inicio del curso Marvin Jones, uno de los campeones con el Surne Bilbao, pero fue cortado poco después de recibir el homenaje de Miribilla en la segunda fase. Cleveland Melvin, que se midió a los bilbainos con el Oporto y el Cholet, Ben Moore, Tomas Dimsa o Antonis Koniaris fueron incorporaciones destacadas al inicio de la campaña que aún se mantienen en una plantilla a la que fueron llegando otros jugadores de mucho nivel que le dieron su aspecto actual. Patrick Beverley, con más de 700 partidos en la NBA, Breein Tyree, Tim Allen y Clifford Omoruyi, además del ahora lesionado Nikos Chougkaz, dieron un salto de calidad y profundidad al PAOK que se ha dejado notar antes de la final.
En el conjunto heleno, Tyree y Melvin han sido los más destacados a nivel estadístico, mientras que en el Surne Bilbao todo ha estado más repartido y por eso solo Pantzar aparece entre los mejores en asistencias en la temporada. No obstante, ambos equipos tienen mucha capacidad anotadora, más de la que mostraron en el partido del pasado miércoles, ya que los bilbainos acabaron las dos fases de grupo como líderes con 94,7 puntos por partido y el PAOK fue cuarto con 86,9. El pasado miércoles cuatro jugadores (Beverley y Tyree, por un lado; Jaworski y Hilliard, por otro), coparon la anotación y quien hoy encuentre más armas será el campeón.