Jaume Ponsarnau cumple hoy 55 años. En 2025, tan señalada fecha coincidió con el gran apagón que dejó sin suministro eléctrico a toda la península ibérica. En el presente, puede que el mejor regalo llegue con 24 horas de retraso en forma de segundo título seguido de la FIBA Europe Cup, con el valor añadido de poder celebrarlo en casa, ‘etxean’, el concepto en el que ha querido hacer especial hincapié en su comparecencia pública de este martes porque considera que el factor Miribilla puede y debe marcar diferencias para contrarrestar el déficit de seis puntos con el que el Surne Bilbao regresó de Salónica.

“Sería muy buen regalo, pero para toda la gente que está tan ilusionada. Más que en lo personal, pienso en que todos vamos a vivir una final. A ver si la conseguimos sacar”, ha expresado como declaración de intenciones, satisfecho de que la batalla final en busca del título acontezca en Bilbao: “Hemos hecho una FIBA Europe Cup muy muy buena. Eso nos ha dado un premio que el año pasado no tuvimos, que es el de jugar los segundos cuarenta minutos en casa. Para nosotros es un premio enorme y queremos aprovecharlo. Uno de los valores que queremos vivir es etxean, porque nuestro publico va a estar a tope. Vienen aficionados griegos y seguro que se harán notar, pero nuestro público va a hacer más”.

Nervios

En ese sentido, ha reconocido que es normal tener sensaciones distintas a las de la previa de un partido normal. “No tendría sentido si ante una final no tuviéramos una cosita aquí, esos nervios en el esófago. Eso está y yo le veo más cosas positivas que negativas. Tenemos identificado que se puede remontar, que queremos porque a todos nos hace mucha ilusión… Como eso está claro, nos hemos centrado en lo que tenemos que hacer, en cómo tenemos que vivir cada ataque, cada defensa, cada posesión… Entenderlo con el combustible de jugar en Miribilla”, ha destacado. 

El palacio foral, engalanado para la final del Surne Bilbao Borja Guerrero

Pese al riesgo de caer en la sobreexcitación por el hecho de jugarse el título ante la ‘marea negra’, ha subrayado como fundamental ese último factor: “La excitación te ayuda hasta un punto. Insisto mucho en el concepto etxean, en Miribilla, porque queremos que nos ayude a encontrar momentos calientes, que nos dé impacto, acierto e inspiración. La excitación va mal si te desenfoca y te hace olvidar lo que tienes que hacer”.

Mejora

Además de reconocer que el hecho de no tener partido de Liga Endesa el pasado fin de semana ha venido bien “para centrarnos, descansar y recuperar a Darrun (Hilliard)”, Ponsarnau ha señalado que han utilizado estos días para “aprender de los primeros cuarenta minutos, ver cosas que podemos hacer mejor y respetar que ellos también pueden hacerlo. Siempre a nuestra manera, eso es innegociable, queremos aprovechar que jugamos en casa, que es donde mejor hemos estado y donde más hemos sacado de nosotros mismos. Esos son nuestros argumentos”.

En su plan de partido y en el intento de mejora, ha argumentado que “hemos puesto el foco en qué pueden hacer ellos mejor y entre esas cosas está que jugadores que no tuvieron un buen partido allí lo pueden tener aquí. Respeto no solo a Breein Tyree y a Patrick Beverley, cuentan con más jugadores buenos y con una estructura táctica inteligente pensada en atacar nuestras debilidades. A nosotros también nos faltaron jugadores en ataque y queremos mejorar en eso”.

Ideas claras

En ese sentido, espera un PAOK aún mejor dentro de su apuesta de juego, no tanto un rival que introduzca variaciones drásticas en su estilo. “Es un equipo bien entrenado y habrá preparado el partido de la mejor manera. Espero cosas diferentes porque intentarán mejorar. Somos dos equipos con propuestas muy claras y definidas que no nos mimetizamos por el rival de turno. Mas que diferentes, los dos intentaremos hacer las cosas mejor. Somos equipos de creer en lo que hacemos. Ahora toca intentar hacerlo lo mejor posible y buscar jugadores que lo consigan”, ha explicado, haciendo hincapié en el trabajo realizado para intentar tener mayor nivel de acierto ante su retaguardia: “Su propuesta defensiva consiste en aislar el dos contra dos y lo hace muy bien. Nos hemos preparado para atacar lo mejor posible”.

Paso a paso

Consciente de que tendrá que realizar un descarte “que el jugador no se merece”, Ponsarnau ha hecho hincapié en las cuatro patas que han traído al Surne Bilbao hasta esta final: “Esforzarse al 100%, eso es innegociable; el focus y la concentración; el ‘have’ el tenemos que; y batera, juntos”. Y, a partir de ahí, lucha sin cuartel para intentar que la noche acabe con celebración: “La fórmula es la misma que intentamos plantear en los primeros cuarenta minutos. Darle a cada posesión toda la importancia que se merece y, dentro de cada posesión, tener esfuerzo, compromiso y mentalidad en cada acción para que tenga éxito”.