La resistencia tiene premio y Miribilla sentenciará
El Surne Bilbao sobrevive a un difícil partido en ataque para revivir en el acto final con Jaworski y Hilliard y volver de Salónica con un déficit de seis puntos más que posible de remontar como local
El Surne Bilbao ha ofrecido este miércoles un brutal ejercicio de supervivencia en el Palataki y regresa a Bilbao con una desventaja de seis puntos a neutralizar (79-73) para repetir corona en la FIBA Europe Cup. Y es que el conjunto vizcaino supo hacer frente a base de coraje y esfuerzo a un choque muy complicado en la parcela ofensiva, lo que le obligó a ir siempre al rebufo de su rival, haciendo la goma y con serio peligro de caerse del alambre en varias ocasiones. Sin embargo, en el acto final aparecieron Darrun Hilliard y sobre todo un extraordinario Justin Jaworski para centralizar los veinte puntos de los suyos (seis para el alero y 14 de los 24 con los que acabó para el escolta) y acabar dibujando una desventaja asumible de cara a la vuelta de la próxima semana en Miribilla, que deberá lucir sus mejores galas y elevar los decibelios hasta el cielo de Bilbao para que haya coronación y festejo local.
Y es que la resolución final pudo ser incluso mejor (los de Jaume Ponsarnau tuvieron incluso bolas para pasar a mandar en el luminoso a escasos minutos del final) pero también bastante peor, pues les tocó lidiar con desventajas de dobles dígitos (máxima de doce) tanto en el segundo con en el tercer acto, pero el esfuerzo defensivo, la dureza mental y los pasos al frente de sus jugadores estadounidenses (43 de los 73 puntos totales) aportaron el oxígeno necesario para no desfallecer ante un PAOK sobrado de calidad y recursos pero que vivió también básicamente de dos de sus jugadores, los soberbios Patrick Beverley y Breein Tyree (24 y 21 puntos respectivamente).
Poca fluidez ofensiva
Al Surne Bilbao le costó muchísimo fluir en ataque desde el arranque. La tensión de jugar una final se palpaba y las muñecas estaban menos afinadas que de costumbre, teniendo que forzar situaciones y buscar tiros fuera de guion para sumar puntos. Pegó primero Normantas desde la línea de 6,75 pero Beverley contestó con dos dianas lejanas seguidas para poner a los suyos ya al mando. Al conjunto de Ponsarnau le salvaba su buen hacer en defensa, aunque Tyree empezaba a dar señales de vida. Los balones interiores para que Hlinason se colgara del aro en dos ocasiones fueron un excelente recurso para cerrar los primeros diez minutos con un marcador podía considerarse satisfactorio (16-13), pero en las filas visitantes urgía mejorar el horrible 2 de 11 en tiros de dos puntos.
El primer momento de alarma no tardó en llegar porque entre Allen y Beverley amagaron con el demarraje colocando la primera brecha de dobles dígitos (26-15). Los 'hombres de negro' tuvieron la entereza para frenar el primer golpe de la mano de sus estadounidenses (26-20), pero el base exNBA seguía acaparando protagonismo y con una bandeja y una antideportiva sacada a Krampelj en ataque volvió a propulsar al PAOK. Era amo y señor. El conjunto vizcaino caminaba sobre el alambre. Pantzar intentaba aportar fe y filo, pero faltaban más brazos para remar y demasiados puntos se quedaban por el camino. Y cuando Krampelj y Jaworski amenazaron con estrechar el margen sumando de tres en tres Tyree y Melvin respondieron con la misma moneda para que al ecuador de la cita se llegara con un peligroso 43-35 después de que el triple final de Petrasek desde el tiro libre de su propio campo no entrara en tiempo.
Sin eficacia
Al Surne Bilbao le lastraba su mala tarde en el tiro, que le impedía aprovechar su buen hacer en el rebote ofensivo y las nueve pérdidas del rival. Con un pírrico 36,3% en tiros de dos puntos, un 30,7% en triples y un 63,6% en tiros libres era harto complicado mantener la estela de UN PAOK mucho más entonado (61,5%, 43,7% y 85,7%, respectivamente) y con Beverley (16 puntos y 21 de valoración) y Tyree anotando ya en dobles dígitos, mientras que entre los visitantes nadie llegaba a esos guarismos. Estaba claro por dónde debía llegar la mejora.
Tras la reanudación fueron Frey, con cinco puntos seguidos, y Hilliard, con un par de triples, los que intentaron reactivar al Surne Bilbao, pero se encontraron delante a un Tyree imperial, autor de canastones de pura calidad, y a un Moore dañino en las distancias cortas. El conjunto vizcaino intentaba aferrarse al marcador con uñas y dientes (54-48), pero le faltaba sostenibilidad y continuidad, con demasiados fallos en lanzamientos liberados. En el otro lado de la cancha no había pegas, pues el esfuerzo en retaguardia era notable. A cinco puntos llegaron a ponerse los 'hombres de negro' con un gran trabajo de Bagayoko, antes de aterrizar en los diez minutos finales con un 60-53.
Necesitaban los de Ponsarnau que uno de sus referentes diera un paso adelante y ahí estuvo Jaworski presto, con seis puntos consecutivos para llevar a Boutskos a parar el choque con un 60-59 a nueve minutos de la última bocina. El estadounidense tuvo incluso un triple para hacer realidad la voltereta, pero no le metió. Por contra, el que acudió al rescate de los suyos fue Beverley, con dos triples y una pérdida provocada (68-63). Pero para entonces, tanto Hilliard como sobre todo Jaworski (13 puntos en los primeros seis minutos y medio del acto final) lucían instinto ejecutor y mantenían a los suyos en disposición incluso de llevarse el partido (71-70 a 4:28 del final). Y así fue prácticamente hasta el final. Sin embargo, Jaworski y Pantzar fallaron un par de tiros cómodos, una jugada con hasta tres rebotes ofensivos solo obtuvo el premio de un tiro libre y al final el PAOK sacó algo la cabeza, aunque el 79-73 es más que remontable. Miribilla dictará sentencia.
