Mientras el Surne Bilbao certificaba el pasado miércoles sin sobresaltos ante el Falco Szombathely su clasificación para su segunda final consecutiva de la FIBA Europe Cup, el otro equipo representante de la Liga Endesa que quedaba en acción, el UCAM Murcia de Sito Alonso, se quedó corto en su intento de contrarrestar ante su público el déficit de seis puntos cosechado en la ida en la cancha del PAOK Salónica, por lo que cayó eliminado.

Morbo

No cabe duda de que una lucha final por la corona continental entre el conjunto vizcaino y el de Alonso, exentrenador de los hombres de negro entre 2014 y 2016, habría tenido enormes dosis de morbo tanto dentro como fuera de la cancha, sobre todo porque por todos es conocida la animadversión que siente buena parte de la afición de Miribilla por el técnico, como quedó demostrado en el encuentro de Liga Endesa de la presente campaña.

Deseo

A la conclusión del encuentro ante el PAOK, Sito Alonso no dudó a la hora de mostrar su deseo de que los hombres de negro puedan revalidar su título europeo. Cuestionado sobre si era un día duro para él por la eliminación lo negó, poniendo en valor el tercer puesto en la Liga Endesa. "Ahora se está construyendo algo tremendo. La gente está muy contenta con lo que tiene y con lo que representa ser del UCAM Murcia, que es muchísimo más de lo que nadie puede imaginar. No me cambiaría por el PAOK Salónica ni loco. Y espero y deseo que el equipo español que juega la final, que en este caso es Bilbao Basket, gane y le respeten más, sobre todo respecto a lo que vivimos en Grecia nosotros. Ojalá le respeten mucho más", afirmó.

Sito Alonso reparte instrucciones entre sus jugadores ante el PAOK. Efe

Grecia

Incidiendo en esto último, el técnico del UCAM Murcia no quiso profundizar en el hecho de que tras lo vivido por su equipo en el ambiente volcánico de Salónica el speaker del Palacio de Deportes tuviera que llamar la atención a parte de la afición local para que dejara de provocar al banquillo rival: " Esa es la normativa, no depende de mí, es la FIBA la que tiene que tomar cartas en el asunto. Sí que me gusta cómo está nuestra afición cada día más metida, más intensa y exigente con las cosas que pasan en la pista, sobre todo con el contrario y las decisiones que ellos ven injustas. Pero claro, comparado con lo que nosotros vivimos allí es un cuento. No depende de nosotros. Por eso digo que ojalá Bilbao Basket tenga más respeto en las cosas que pasen allí, de las que hemos tenido nosotros.

El número cinco

Sí se refirió a su polémica final con el escolta del PAOK Breein Tyree, al que en toda su rueda de prensa se refirió como "el número cinco": Lo que sí que me parece una falta de respeto de un nivel altísimo es lo del chico este, el número cinco. Lo de encararse con el entrenador del equipo contrario y provocar a la gente de la grada puede provocar una pelea de unas dimensiones increíbles y de eso el único responsable habría sido él por su poca capacidad de saber ganar, que es muy importante. El entrenador contrario ha tardado un minuto en venir a darme la mano pero eso da igual porque hay que celebrar y hay que disfrutar, pero lo que ha hecho el número cinco es irrespetuoso y fuera del nivel que él tiene como jugador en algunos momentos, obviamente muy por debajo de David DeJulius en cuanto a educación, valores, personalidad y juego. Estuvimos a punto de ficharle, dijo que no y tuvimos la suerte de fichar a DeJulius. No iríamos terceros con él en Liga Endesa, iríamos novenos o décimos".