Las constantes vitales del Surne Bilbao han registrado un vuelco radical en apenas quince días. En ese periodo de tiempo, el conjunto vizcaino ha pasado de encajar una de las mayores derrotas de su historia -aquel dolorosísimo 72-116 a manos del Valencia Basket- a encadenar tres victorias autoritorias y brillantes como anfitrión ante rivales de la nobleza clasificatoria tanto en Liga Endesa -UCAM Murcia y La Laguna Tenerife- como en FIBA Europe Cup -PAOK Salónica, vigente subcampeón-, habiendo roto también por el camino la racha de más de un año sin ganar a domicilio en competición doméstica con su trabajado éxito en la cancha del Bàsquet Girona.
Si el deporte es un estado de ánimo, Jaume Ponsarnau, sus jugadores y la afición del Bilbao Arena atraviesan actualmente por un momento de tremenda ilusión. No solo es que el equipo haya encadenado cuatro triunfos tremendamente meritorios, sino que en el plazo de una semana los espectadores de Miribilla han disfrutado con tres encuentros en los que sobre la cancha se ha visto un baloncesto extraordinario, espectacular en muchos momentos, rebosante de acierto ofensivo y con un nivel de solidez y eficacia en retaguardia que ha desesperado a rivales en teoría mucho mejor armados, sobre todo en el caso de los conjuntos entrenados por Sito Alonso y Txus Vidorreta, bajando también hasta los infiernos los humos de un conjunto griego que aterrizó en Bilbao con la vitola de nuevo rico del baloncesto continental.
Anotación
En estos últimos tres encuentros en casa, los hombres de negro han anotado 96, 95 y 95 puntos, mientras que ninguno de sus rivales ha superado los 82, con el PAOK quedándose en solo 73. El dominio de los de Ponsarnau en estas tres citas ha sido dictatorial. Contra el Murcia estuvieron durante más de 29 minutos al mando de las operaciones, periodo que se alargó a 35 en el choque continental y a casi 38 el pasado sábado ante los insulares, que solo permanecieron 23 segundos por delante en los primeros compases de la cita. De hecho, puede decirse que los resultados finales de los duelos se quedaron hasta cortos, con los anfitriones levantando algo el pie del acelerador en los compases finales por lo contundentes que eran ya sus ventajas.
Ventajas
El choque ante los de Sito Alonso acabó con un 96-82 después de que los anfitriones mandaran por veinte puntos (79-59) a algo más de seis minutos del final. Lo mismo puede decirse del 95-73 final ante el PAOK Salónica después de que la renta más elevada fuera un +29 (86-57) a poco más de cinco minutos de la última bocina y del 95-78 cosechado frente a los de Vidorreta después de que el marcador llegara a reflejar un brutal 63-35 en el ecuador del tercer cuarto. Ver para creer.
Defensa y acierto
Estos tres últimos encuentros han contado con el denominador común del fantástico trabajo defensivo realizado por los de Ponsarnau y también con un excelente nivel de acierto desde la línea de 6,75. Contra el Murcia los hombres de negro lucieron un 11 de 24 (46%), ante el PAOK lograron un 14 de 32 (43%) y frente al Tenerife se coronaron con un 16 de 25 (64%) después de que antes del descanso rompieran el choque con un extraordinario 13 de 17.
Referentes
Lo que sí ha cambiado en cada cita del Surne Bilbao, y es algo positivo que pone en valor la variedad de recursos del plantel, ha sido la identidad de los jugadores que encargados de llevar el peso anotador. Contra los de Sito Alonso brilló con luz propia Harald Frey con la colaboración de Justin Jaworski (24 y 22 puntos, respectivamente), frente al PAOK Salónica aprovechó con creces su oportunidad Aleix Font, autor de 24 puntos, mientras que el sábado le llegó el turno a Margiris Normantas, que metió otros 24 con un excelente 6 de 8 desde la larga distancia.