El buen momento deportivo por el que atraviesa actualmente el Surne Bilbao se explica a partir de muchos factores. Un trabajo defensivo notable, inspiración en el lanzamiento exterior, claridad a la hora de que cada jugador interprete el rol asignado... Todos ellos están relacionados entre sí, pero probablemente se activan a partir del magnífico rendimiento sobre la cancha de los motores del conjunto de Jaume Ponsarnau: sus dos bases. Tanto Melwin Pantzar como Harald Frey han sido pilares fundamentales en las últimas victorias de los hombres de negro. No es solo que ambos hayan cuajado muy buenas actuaciones en cuanto a lo numérico, sino que su influencia ha ido mucho más allá en aspectos como la interpretación de los partidos, lo que cada uno de ellos ha ido requiriendo en cada momento, su excelente distribución de bola para hacérsela llegar a sus compañeros en la mejor situación posible y el trabajo en ambas canastas. Porque el sueco y el noruego no solo han tenido una gran influencia positiva en la faceta ofensiva, sino que han sido importantes también en funciones de retaguardia.
En el caso del noruego esto aconteció, por ejemplo, en la victoria en Miribilla ante el Hiopos Lleida. Aquel día, Frey acabó el partido sin anotar. De hecho, en más de veinte minutos de juego solo lanzó una vez a canasta pero, por contra, su trabajo defensivo marcó diferencias, así como el hecho de repartir siete asistencias, su tope en Liga ACB. En el plano estadístico, sus promedios son ligeramente inferiores a los del pasado curso en casi todas las facetas del juego (7,5 puntos y 2,9 asistencias), pero su rendimiento esta yendo claramente de menos a más, con sus cuatro mejores valoraciones del ejercicio concentradas en los últimos cinco duelos. Y eso que en las últimas semanas está jugando tocado por culpa de un problema en el abductor.
Explosión
En la victoria en Girona que puso fin a más de un año sin ganar fuera de Miribilla en Liga Endesa, el noruego fue uno de los puntales con 12 puntos y cuatro asistencias, compartiendo cancha con Pantzar en los momentos en los que el partido llegó a su ebullición y repitiendo así una fórmula que suele darle muy buenos resultados a Ponsarnau, y una semana después, para gran gozo del Bilbao Arena, fue el arma de destrucción masiva ante el UCAM Murcia: 24 puntos con un 4 de 6 en triples, otro buen partido en retaguardia y 23 créditos de valoración, marcando sus topes en Liga Endesa en esas facetas estadísticas. El pasado sábado también fue tremendamente efectivo ante La Laguna Tenerife, con nueve puntos en once minutos de juego, a partir de los cuales recibió descanso.
Madurez
Y quien atraviesa por un momento de juego tremendamente dulce es Melwin Pantzar. A sus 25 años y en su tercer ejercicio como hombre de negro, cedido ya por Unicaja, equipo en el que jugará a partir del próximo verano, el sueco ha alcanzado un momento de madurez que le permite ser diferencial en cancha, pues su entendimiento del juego ha crecido exponencialmente y es capaz de aportar al equipo lo más conveniente en cada momento. Sin ir más lejos, pudo comprobarse el sábado ante los de Txus Vidorreta. En el tercer cuarto sacó la cuarta personal mediante una penetración a canasta a un Giorgi Shermadini que amenazaba con liderar el intento de rebelión de los insulares y en el cuarto mantuvo a raya al rival a base de forzar personales y con sus tiros de media distancia que son ya marca de la casa.
Estadísticas
El sueco mejora este curso en todos los principales epígrafes estadísticos (10,6 puntos, 4 asistencias, 3,8 rebotes y 1,4 robos) y pese a bajar su nivel de eficacia desde la media y corta distancia mejora exponencialmente desde la línea de 6,75: del 31,9% de acierto al actual 54,2%. Lanza pocos triples, pero los selecciona muy bien. En estos momentos, Pantzar es el octavo jugador más valorado de la Liga Endesa con 16,3 créditos por cita, solo dos décimas menos que Marcelinho Huertas y a cuatro de Ricky Rubio, los dos mejores en el ranking de bases.
Récord
Pantzar, cuya aportación defensiva es también diferencial porque su capacidad física le permite atosigar constantemente a sus pares, ha alcanzado los 30 créditos de valoración en dos de las victorias de los hombres de negro: 31 frente al Dreamland Gran Canaria (15 puntos, seis rebotes, cuatro asistencias y cinco robos) y 30 ante el Casademont Zaragoza, día en el que batió el récord de pases de canasta de un jugador del Surne Bilbao en Liga Endesa con catorce, dejando muy atrás las once que lograron en su día Javi Salgado, Quino Colom, Jonathan Tabu y Ludde Hakanson. Además, en ninguna de estas últimas tres victorias ha bajado de los dobles dígitos en anotación, las cuatro asistencias y los quince créditos de valoración.