El nuevo desencuentro entre la afición del Surne Bilbao y Sito Alonso
El técnico del Murcia recibió pitos y cánticos de la grada de Miribilla, a los que contestó llevándose un dedo a la oreja y luego haciendo el gesto del tres a su salida de la cancha
El Surne Bilbao se quitó este sábado la espina de sus dos últimas derrotas en Miribilla, ante dos colosos como el Barça y el Valencia Basket, con una soberbia victoria (96-82) ante el UCAM Murcia, probablemente la mayor sorpresa positiva en cuanto a rendimiento de la actual Liga Endesa. El conjunto de Jaume Ponsarnau protagonizó un encuentro tremendamente sólido en defensa y con Harald Frey y Justin Jaworski liderando la parcela ofensiva con colaboración de Melwin Pantzar y Martin Krampelj desarboló en la segunda mitad al conjunto de Sito Alonso, que vivió un nuevo episodio de su ya tradicional desencuentro con la grada de Miribilla y un público que en el pasado fue el suyo.
Pasado en Bilbao
Buena parte del Bilbao Arena sigue sin perdonar a Alonso su extraña salida del club. Aterrizó en Bilbao aquel horrible verano de 2014 en el que la entidad de Miribilla llegó a quedar excluida de la ACB por sus dramáticos problemas económicos, el siguiente verano firmó una renovación por cinco temporadas, pero en 2016 abandonó el club para hacerse cargo del banquillo del Baskonia. Desde entonces, su regreso a Bilbao como técnico de cualquier conjunto rival es recibida por un sector importante de la afición con pitos y cánticos en su contra.
Pitos y cánticos
Este sábado no fue una excepción. En la presentación del UCAM Murcia su nombre recibió una sonora pitada, que tuvo réplicas a lo largo del choque, sobre todo en la segunda parte, en la que sus protestas a los árbitros recibían desde la grada respuesta en forma de cánticos como "Sito, pita tú" o "Sito cállate". Ante los mismos, el entrenador optó por gesticular, llevándose un dedo a su oreja derecha con una sonrisa irónica. Posteriormente, cuando su derrota era ya un hecho y se marchaba a los vestuarios en medio de otra tremenda pitada, levantó los dedos de cada mano, dibujando sendos treses, en lo que en rueda de prensa aseguró que era un "gesto para mi gente" para poner en valor su tercer billete copero en cinco años como entrenador del conjunto murciano, algo que ayer consiguió de manera matemática pese al resultado adverso ante los hombres de negro.
Respeto
Alonso fue cuestionado sobre estos hechos al término de la cita y su discurso fue tremendamente respetuoso y elegante, elogiando el partido realizado por Jaume Ponsarnau y sus jugadores. Sobre los gestos del tres, recalcó que "no hago ningún gesto raro cuando me llaman… No te voy a decir lo que me han llamado por detrás, que hasta el speaker nos ha pedido perdón. Excepto lo de mi madre, que es un tema más complicado cuando insultan a alguien que quiero y no está, el resto no me importa. No tengo ningún problema, entiendo lo que hacen. Y repito, para mí el protagonista es el Surne Bilbao Baskety el partido que hacen, que ha sido mejor que el del UCAM Murcia".
Orgulloso de su pasado
Además, argumentó que "siempre he estado muy respetuoso con los silbidos constantes de los aficionados del Bilbao Basket tras mi salida de aquí. Yo ya he contado la verdad, que solo la conozco yo porque soy el principal protagonista. Yo he disfrutado mucho aquí, muchísimo. No me importa que la gente me silbe y que me silbe con razón ahora porque hable o porque proteste. Es parte del juego, no es algo que me preocupe. No es algo que me divierta, pero es una cosa que forma parte de mi trabajo. Lo que sí que tengo muy claro, y lo digo con una tranquilidad absoluta, es que yo me siento muy orgulloso de haber pertenecido al Bilbao Basket cuando nadie quería ser del Bilbao Basket. Cuando yo fiché aquí, el Bilbao Basket desapareció de la competición y yo nunca dejé tirado al Bilbao Basket y estoy superorgulloso de ello y de la gente que trabajó para sacarlo adelante y siempre lo estaré. Bilbao es una ciudad espectacular y Miribilla es espectacular. Lo que pasa es que no me gusta mucho hablar de mí porque hoy el mérito verdadero lo tiene Jaume Ponsarnau y el equipo, que ha hecho un trabajo increíble. Esto es un tema secundario. Respeto a los aficionados".
Cariño a Bilbao
Además, hizo hincapié en que "solo puedo estar agradecido por mis años aquí. Siempre tendré un cariño especial a la gente de Bilbao, a todos. Al que me grite, al que me silbe o al que me decía bastardo cuando he llegado ahí fuera. Me parece bien, de verdad, siempre tendrán mi respeto porque aquí sacamos adelante algo que no todo el mundo era capaz. Yo recuerdo cómo rugía la grada con la primera bola al aire contra el Fuenlabrada cuando salimos en ACB. Ellos defienden lo suyo, y a mí me gusta, y yo defiendo al UCAM Murcia, que ahora para mí es lo más grande".
