Los jugadores del Bilbao Basket continúan su participación en el Eurobasket con distinta suerte. Melwin Pantzar cayó con Suecia ante la poderosa Alemania (105-83) en un partido que se decantó pronto, lo que hizo que el base sueco jugara menos minutos de lo habitual, 22, en los produjo 18 puntos y 2 asistencias. En su estadística de ayer destacan los cinco triples que anotó en seis intentos. Suecia, con otros tres jugadores que han vestido la camiseta bilbaina (Hakanson, Borg y Andersson), suma ya dos derrotas previsibles y se jugará el pase a las eliminatorias del próximo fin de semana en los duelos ante Montenegro y Gran Bretaña.
Mejor le van las cosas en el mismo grupo a Lituania, que ya ha alcanzado dos victorias y encarrila, por tanto, su posición como uno de los cuatro mejores. Los bálticos vencieron a Montenegro (94-57) y Margiris Normantas aportó seis puntos y cuatro asistencias en 19 minutos de juego. Hubo un interesante duelo de pívots NBA entre Valanciunas y Vucevic, pero el partido no tuvo color porque los lituanos tienen mucha más profundidad. El choque entre Lituania y Alemania de hoy parece decisivo adjudicar el primer puesto del grupo, con permiso de Finlandia.
Una de las estrellas del día de ayer fue Alperen Sengun, el pívor turco de los Hoston Rockets, que estuvo muy cerca de firmar un triple-doble con sus 23 puntos, 12 rebotes y 9 asistencias en el triunfo ante Chequia.Por su parte, Letonia, una de las anfitrionas, sufrió horrores para imponerse a Estonia por 70-72. Tuvo que aparecer Kristaps Porzingis, a partir de este año jugador de los Atlanta Hawks, con 26 puntos, para rescatar a una selección de la que se espera mucho.
España, en riesgo
Precisamente, el primer sábado de competición verá a todos los equipos en acción en una jornada que ya es determinante para la suerte de España. El equipo de Sergio Scariolo se mide (20.30 horas) a Bosnia-Herzegovina con la necesidad de ganar para no quedarse peligrosamente descolgado en un grupo en el que, en teoría, todos van a derrotar a Chipre. Los jugadores y el entrenador asumieron su parte de responsabilidad en la derrota ante Georgia, la peor en muchos años por juego y sensaciones, y saben que necesitan elevar el nivel si quieren superar esta primera fase.
Los bosnios no cuentan con su estrella Dzanan Musa, pero se apoyan en el NBA Jusuf Nurkic, pese a las dudas sobre su físico, y en un bloque corajudo y con espíritu guerrero para tratar de avanzar en el torneo. En este sentido, España tuvo que aprender la lección ante Georgia porque se ha convertido en el equipo a batir, antes inalcanzable para la mayoría y ahora vulnerable si no muestra la mejor actitud en la cancha.