“No sabemos qué vamos a hacer. Nos ha pillado de sopetón”. Así reaccionó un aita en las inmediaciones de la haurreskola privada ubicada en el número 21 de la calle Ezequiel Aguirre del barrio getxoztarra de Romo horas después de que se hiciera pública la investigación abierta por la Fiscalía de Bizkaia sobre un posible caso de maltrato habitual a bebés. La declaración refleja la sorpresa y la incredulidad de las familias frente a una noticia que nadie esperaba y que ha generado un clima de tensión y desconcierto.

Las diligencias que se están llevando a cabo tratan de aclarar si varias cuidadoras ejercieron violencia física contra los menores en unos hechos que, al parecer, se produjeron el año pasado. “Creo que es evidente que es una noticia tremendamente desagradable”, señalaba un aitite a los medios de comunicación presentes en la puerta de la haurreskola, dejando entrever la alarma y el malestar que la situación ha generado entre los familiares.

La noticia cayó como un jarro de agua fría entre las familias del centro, provocando sorpresa, preocupación y cierta incredulidad. A media mañana de ayer, padres, madres y también los aitites y amamas que se encargan de llevar y recoger a los niños coincidían en que la noticia les había pillado completamente desprevenidos. “Nos ha sorprendido mucho”, añadía este aitite, quien explicó su caso particular. “Nosotros teníamos allí al niño, pero no se quedaba a comer, lo recogíamos a las 11.30 de la mañana”, relató. Unas palabras que evidencian cómo la investigación también ha generado preocupación entre los familiares que no dejaban a sus hijos durante toda la jornada. Tal y como comentaba otra persona en los aledaños del lugar, basándose en lo que había escuchado en los últimos días entre otras familias del centro, “aparentemente los problemas, si es que son así, ocurrían después de comer”.

Trabajadoras despedidas

Según informaron a la agencia Efe fuentes relacionadas con el caso, ninguna de las trabajadoras investigadas por este supuesto maltrato a bebés de 0 a 2 años en la haurreskola de Getxo trabaja el presente año en el centro, ya que fueron despedidas. En este sentido, un aitite reconoció que en algún momento se había escuchado algún comentario entre padres, aunque sin que existiera información concreta. “Este año además había muchas personas nuevas trabajando”, añadió el hombre que acababa de recoger a su nieto en la haurreskola, indicando así que la rotación del personal podría haber influido en la percepción de seguridad y confianza de las familias.

Por el momento, explicó a media mañana de ayer, la dirección de la haurreskola no ha comunicado oficialmente nada a las familias, aunque entre padres y madres comenzó a circular la posibilidad de que se convoque una reunión para informar sobre la situación. “Hablando con alguna madre esta mañana parece que van a hacer alguna reunión”, apuntó una madre en los aledaños de la guardería, pidiendo así información sobre los hechos que han salido a la luz.

Minutos antes de las 15.00 horas, la directora de Obra Social de la Fundación BBK, Nora Sarasola, acudió a la haurreskola para interesarse por lo ocurrido. Una de sus acompañantes señaló a los medios de comunicación que en ese instante se encontraban en la puerta de la guardería que, por el momento, no iban a realizar ningún tipo de declaración sobre los hechos, los cuales están siendo investigados directamente por la Fiscalía. De hecho, fuentes del departamento de Seguridad del Gobierno Vasco apuntaron que no han recibido ninguna denuncia en relación a este caso.

“Preocupación”

La preocupación fue el sentimiento predominante entre los padres y madres que comenzaron a llegar poco después, a la hora de salida del turno de la tarde, quienes se mostraron visiblemente preocupados por la situación. “Bastantes nervios hay ya. Ahora mismo no puedo pensar en otra cosa”, manifestó una ama de la haurreskola, que no quiso hacer ninguna declaración más, reflejando la ansiedad y la intranquilidad que muchos habían expresado con anterioridad ante lo sucedido.

Mientras algunos familiares entraban a la guardería evitando hacer contacto visual con los periodistas, otros no dudaban en expresar su “preocupación” por el desconocimiento sobre “qué va a pasar a partir de ahora”. A otro padre le pilló por sorpresa la denuncia. “Estás tranquilo porque crees que nunca te va a pasar, pero esto te pone en guardia, sin duda”, indicó con gesto serio y preocupado. La noticia, como era de esperar, también llegó rápidamente a los establecimientos del municipio getxoztarra, sobre todo a aquellos más próximos a la haurreskola. “Qué locura lo que he leído sobre el centro, no me lo creo”, señalaba una vecina de Romo en uno de los bares ubicados en el recorrido entre la guardería y la parada de metro de Areeta.

Te puede interesar:

Detenida en Valencia

El caso similar más reciente en el Estado se registró en una guardería de Algemesí (Valencia), donde su propietaria, una mujer de 55 años, fue detenida a finales del pasado mes de enero por presunto maltrato a menores, según confirmaron desde la Jefatura Superior de Policía. El arresto de la mujer, que quedó posteriormente en libertad provisional, se produjo a raíz de varias denuncias del personal del centro.