Como cualquier otro órgano de nuestro cuerpo, la piel se fatiga y se estresa. Y, tras estas largas semanas festivas navideñas, los estragos no pasan desapercibidos: sequedad, acné, rojeces, poros dilatados, bolsas y ojeras… Además de los excesos de comida y alcohol, también pasan factura los cambios de horarios, el cansancio y la falta de ejercicio. Pero, hay solución, solo necesitas recurrir a las mascarillas détox para recuperar tu rostro en tiempo récord.

Antes de empezar…

Es imprescindible limpiar la piel para disminuir el tamaño del poro, ya que este se dilata por el exceso de grasa, células muertas y suciedad. Para conseguir eliminar todas las impurezas es clave el agua micelar. Aplícala con un algodón, masajea en forma de círculo y repite la operación cambiando el algodón tantas veces como sea necesario. Como contiene mucha agua en sí misma, no es necesario aclararla.

Tratamiento

Una vez finalizada la limpieza, opta por las mascarillas détox faciales. Son perfectas para recuperar la luz al instante, hidratar en profundidad la piel y combatir las imperfecciones que hayan podido producir durante estos días. Lo ideal es que apliques una mascarilla détox cada 4 o 5 días hasta que notes los cambios en tu rostro. Seguramente te bastará con hacerlo el mes de enero. Lo mejor es aplicarlas por la noche, cuando la piel se prepara para el descanso. Las mascarillas nocturnas realizan su función durante el proceso de reparación y regeneración celular, y esta es la fase en la que la piel recibe de manera más intensa y productiva los principios activos que estemos aplicando.

Para pieles secas

Hallar la mascarilla détox más apropiada para cada cual dependerá del tipo de piel (seca, mixta o grasa) pero también de las necesidades de cada cual. Si tras los pasados excesos notas tu rostro reseco, las mascarillas ultrahidratantes son tu salvavidas, ya que ayudan a evitar la pérdida de humedad, devolviéndole el confort a la piel y evitando la sensación de tirantez. Entre sus ingredientes se encuentran el aceite de Karité, el germen de trigo o el extracto de caléndula o manzanilla.

¿Rojeces o acné?

Si las fiestas han dejado en tu dermis rojeces o acné, entonces apuesta por una mascarilla détox calmante, resultan perfectas para relajar y calmar brotes rápidamente.

¿Sientes un exceso de grasa en la piel?

En este caso las mascarillas que mejor funcionarán serán las mascarillas détox purificantes, porque sirven para intensificar la limpieza semanal, a la vez que ayudan a eliminar impurezas y controlar la segregación de sebo.

Para tratar el envejecimiento

Si lo que más preocupa son las arruguitas y líneas de expresión más visibles, mejor optar por mascarillas détox antiedad. Estas consiguen que la piel se vea más joven y redensificada y los signos de cansancio mitigados.

Para hacer en casa

Aunque en las tiendas de belleza se pueden encontrar todo tipo de mascarillas, también se puede hacer en casa. Si tienes la piel sensible, mezcla 4 cucharadas de gel de aloe vera, 3 de zumo de pepino fresco y 2 de yogur natural sin azúcar.

Aplica la mascarilla con el rostro limpio, deja actuar 15 minutos, y enjuaga con agua tibia. Notarás tu piel suave, lisa y con menos rojeces.