Síguenos en redes sociales:

Lo mejor y lo peor del Athletic-Celta

El conjunto de Valverde, que se despide de San Mamés, suma un insuficiente punto que le deja fuera de Europa como castigo a una liga decepcionante de los leones

Lo mejor y lo peor del Athletic-CeltaOskar Gonzalez

Esta liga ya es historia para el Athletic, pese a que le reste aún un partido intrascendente en el Santiago Bernabéu. El conjunto rojiblanco se despidió de San Mamés con sensaciones contradictorias, eso sí más agrias que dulces, ya que fue incapaz de de vencer al Celta con un empate insuficiente que le deja sin opciones de pujar por la plaza pendiente de la Conference League en un partido que no hizo más que fotografiar a un equipo que ha decepcionado en la temporada más ingrata de las diez en las que ha ejercido Ernesto Valverde en el banquillo bilbaijo, homenajeado, junto a Iñigo Lekue, por la parroquia de La Catedral, ya expectante la nueva etapa que liderará desde julio el alemán Edin Terzic.

Lo mejor: El empuje del segundo periodo y las despedidas a Valverde y Lekue

El Athletic se tuvo que conformar con sumar un punto insuficiente en un encuentro que se le puso cuesta arriba muy pronto con el error grueso de Mikel Jauregizar, al que la temporada se le ha hecho demasiado larga, que propició el tanto de Williot para poner por delante a un Celta que solo disparó en dos ocasiones a la meta defendida por Unai Simón, que ha encajado 54 goles, una cifra que le disgusta. Así y todo, el conjunto rojiblanco tuvo la virtud de sacar el amor propio en busca de la remontada, aunque ese deseo no lo proyectó hasta la segunda mitad, en el que acentuó su empuje de la mano de un Yuri Berchiche que sacó su ADN para contagiar a sus compañeros. El de Zarautz aún no ha desvelado su futuro, se deduce que ya ha hablado con Terzic al respecto, si bien da la impresión de que es más factible su continuidad otra temporada más que cuelgue las botas. Por el momento ayer resonó el cántrino ¡Yuri, quédate!

El que pone fin a su etapa como futbolista es Iñigo Lekue, homenajeado por sus compañeros y por San Mamés tras once temporadas en el primer equipo, pero que se quedó con las ganas de haber disputado por lo menos unos minutos para despedirse su gente en el césped, lo que le dejaría una mal sabor de boca. El homenaje a un futbolista de club y al entrenador que ha propiciado el título de Copa tras 40 años de larga espera se convirtió en unos de los episodios emotivos de una tarte-noche que será recordada por esos reconocimientos y no por el fútbol de un Athletic que agradece que el curso llegue a su fin el próximo fin de semana.

Lo peor: La incapacidad de ganar con la opción europea aún sobre la mesa

El conjunto rojiblanco jugó su último partido de la temporada en San Mamés al nivel plano del que ha hecho gala, salvo excepciones puntuales a largo de toda la competición. El hecho de que hasta San Mamés no registrara una gran entrada, con más de 8.000 asientos sin ocupar, retrata el desencanto que ha anidado en gran parte de su masa social e incluso el ambiente un tanto frío que se respiró, sobre todo en el primer acto, refleja ese plebiscito de una parroquia que de antemano tenía ya poca fe de que el Athletic obrara el milagro de coger plaza europea en estas dos últimas jornadas, de ahí que se escucharan pitidos de reprobación en algunas fases del partido, especialmente en el primer tiempo, en el que los leones no empatizaron con la grada.

El grave error de Jauregizar generó el 0-1 y ya se temía la dificultad de batir a un Celta que se dedicó exclusivamente a guardar su tesoro y a minimizar el ataque de un Athletic espeso en ideas ofensivas, y en el que futbolistas referencias que volvieron a estar por debajo de sus posibilidades. Uno de ellos ha sido Iñaki Williams, al que tampoco le salva el gol que firmó ante el Celta que aseguró su billete a la Europa League, como también ha sido decepcionante las prestaciones de los Sancet, Berenguer, Areso… del mismo Valverde. Una cadena de desaciertos que dejan al Athletic, a falta de una jornada, en la décimo segunda posición, con récord de derrotas en la era Valverde,con la misma cantidad de goles encajados que en su segunda campaña en el banquillo rojiblanco y con la posibilidad de bajar aún más en la tabla con una derrota en el Bernabéu. Toca pasar página.