Deseado y no tan viejoEFE
Entre los pocos jugadores que acaban contrato el 30 de junio se encuentra Yuri Berchiche. Uno de los veteranos de la plantilla, el más mayor para ser precisos a sus 36 años recién cumplidos, ha dejado caer que tomará una decisión sobre su porvenir cuando la competición esté próxima a concluir. Nada ha trascendido por su parte, del mismo modo que se desconoce si ha existido alguna iniciativa por parte del club. Pero no es preciso ponerse imaginativo para presuponer que al Athletic le interesa su continuidad, y por más de una razón. La principal sería que, en un contexto de rendimiento gris de la plantilla, Yuri reluce por fiabilidad y regularidad. Observación que sugiere que aún tiene cuerda para batallar un año más.
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En marzo de 2024 firmó su último contrato, que le concedía una campaña a la que se añadiría una segunda, la que ahora cumple, siempre que alcanzase una serie de variables del tipo de número de partidos y logros grupales. Y fue el pasado abril, justo hace un año, cuando se supo que seguiría vistiendo de rojiblanco. Se había ganado a pulso ese segundo año apalabrado, para entonces había intervenido en casi una treinta de compromisos y el equipo tenía casi amarrado su billete para la Champions.
Temporada 2018-19: 3.300 minutos (1º), 37 partidos, 37 titularidades
Temporada 2019-20: 3.465 minutos (5º), 40 partidos, 38 titularidades
Temporada 2020-21: 2.132 minutos (12º), 29 partidos 25 titularidades
Temporada 2021-22: 1.417 minutos (17º), 20 partidos, 15 titularidades
Temporada 2022-23: 3.089 minutos (5º), 36 partidos, 34 titularidades
Temporada 2023-24: 2.445 minutos (10º), 33 partidos, 26 titularidades
Temporada 2024-25: 3.151 minutos (5º), 44 partidos, 35 titularidades
Temporada 2025-26: 2.589 minutos, 33 partidos, 29 titularidades
Hoy, clasificarse para Europa es una opción abierta según indican las matemáticas, pese a que los síntomas que transmiten los rojiblancos no inviten a confiar en ello; sin embargo, poco o nada cabe reprochar a la aportación de Yuri, quien tiene a mano emular o mejorar sus cifras más recientes, así como las sensaciones. La edad no le ha impedido responder a la mayor exigencia que entrañaba la presente campaña. Muchos de sus compañeros no pueden decir lo mismo y conviene apuntar que Yuri, con el Athletic en Europa League, ya figuró entre los más utilizados por Ernesto Valverde, en concreto fue el quinto que más participó.
A lo dicho se agrega una constatación abrumadora: es el dueño del puesto más escorado a la izquierda en la línea defensiva. Ahí ha desarrollado toda su carrera profesional y en los ocho años que acumula en el Athletic nadie se lo ha discutido. Tampoco en este a punto de expirar. Mientras ha estado disponible, Yuri ha acaparado dicha demarcación. Cierto es que cuando atravesó por problemas físicos, tanto Mikel Balenziaga como después Iñigo Lekue le tomaron el testigo, pero una vez se recuperaba no se suscitaba un debate sobre quién era el titular. El propio Lekue le ha solido relevar en momentos puntuales, pero quien estaba llamado a asumir ese rol es Adama Boiro, fichado del filial de Osasuna e incorporado al proyecto de Valverde el verano de 2024.
Ocurre que Adama ha sido empleado para dar respiro a Yuri en fases del calendario más recargadas, pero en estos dos años no ha dado muestras de evolucionar como sería deseable. Hasta la fecha no se ha mostrado como una alternativa sólida pensando en que en el breve plazo le tocaría asumir la titularidad, al menos si no se produce algún ascenso interesante de las categorías inferiores, que parece no intuirse. He aquí otro argumento para que el club apueste por extender un nuevo acuerdo y Yuri afronte la que sería su novena temporada en el Athletic.
Al margen de su situación actual y de que está por desvelar lo que será de él pasado mañana, Yuri Berchiche ha dejado una huella con su trayectoria en Bilbao. Su llegada coincidió con la salida de Aymeric Laporte camino del Manchester City en enero de 2018. Con el dinero abonado por los ingleses, el Athletic fichó de inmediato a Iñigo Martínez y al de unos meses a Yuri, que militaba en el Paris Saint-Germain, a cambio de 24,75 millones de euros. La suya es todavía la segunda adquisición por la que Ibaigane ha invertido más dinero en toda su historia.
Desde su debut, a las órdenes de Eduardo Berizzo, el breve, Yuri brindó un nivel altísimo y en ese ejercicio nadie jugó más minutos que él. Sus peores épocas coincidieron con el final de Gaizka Garitano y el año y medio que estuvo Marcelino García Toral. Padeció diversos contratiempos físicos, así como episodios de ansiedad y le costó levantar cabeza. No tuvo inconveniente en admitir en público que había dejado de disfrutar en su profesión, pero superó aquel prolongado trance y, acaso no con la constancia de antaño, pero a las órdenes de Valverde ha sido un valor seguro. Tanto que no sería extraño que en julio vuelva a Lezama para iniciar la pretemporada. En todo caso, la última palabra es suya. Como antes lo fue de Óscar de Marcos.