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Lo mejor y lo peor del Girona-Athletic

El conjunto de Valverde se desprecia en Montilivi ante un Girona que le puso más intensidad y músculo competitivo

Lo mejor y lo peor del Girona-AthleticEuropa Press

Vuelta a las andadas. El Athletic fracasó ayer de manera estrepitosa en Montilivi en un encuentro en el que el conjunto rojiblanco devaluó su imagen y su cotización en la supuesta lucha por una plaza europea al sucumbir frente a un Girona que le sacó los colores, y al mismo tiempo dejó a los leones en evidencia una semana después de que estos compitieran a un buen nivel frente al Barça, con lo que su actuación convincente ante el líder de LaLiga EA Sports se quedó en un mero espejismo.

Lo mejor: Una derrota para retomar la realidad y la imagen de Hugo Rincón

Dice el refrán que no hay mal que por bien venga. Visto lo visto en Montilivi, es muy complicado sacar cosas positivas del fútbol ofrecido por el Athletic ante un Girona superior, acaso algunas pinceladas en el primer tercio del segundo periodo, hasta que se produjo el tanto de Ounahi, que acabó por sentenciar al conjunto de Ernesto Valverde, que seguro que llenó su libreta con un sinfín de anotaciones por corregir desde el primer entrenamiento semanal de mañana, defectos que quizá también los analice a modo de autocrítica por aquello de que el entrenador es el jefe con la cuota de responsabilidad que conlleva y que enfrían el señuelo de optar a Europa. La realidad pide llegar primero a los 42 puntos y después pensar en otros retos si hay margen para ello.

Lo cierto es que el colectivo rojiblanco ofreció muy poquito bueno que llevarse a la boca, por lo que el athleticzale se quedó con la grata sensación que le dejó un futbolista que precisamente no compite este curso para la entidad bilbaina pero a la que pertenece. Hugo Rincón, que juega en el Girona en calidad de cedido por parte del Athletic, se convirtió a la postre en uno de los nombres propios del partido, como autor del primer tanto del equipo catalán y por las altas prestaciones que sacó durante los noventa y pico minutos, una nueva presentación en sociedad que alimenta el debate entre la masa social rojiblanca en torno a la demarcación del lateral derecho de cara al próximo curso, una vez que en el presente la inestabilidad en la misma es continua, ya que son cuatro los futbolistas que han ejercido en ella.

Lo peor: Una colección de fragilidades que se pagan muy caro

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La derrota comenzó a fraguarse a los cuatro minutos a causa del mencionado tanto de Hugo Rincón, que llegó tras una cadena de despistes del Athletic, comenzando por la deficiente presión, pasando por un desajuste defensivo de Alex Berenguer y acabando por la estatua que prácticamente hizo Unai Simón, sorprendido por el duro lanzamiento del navarro, que le pilló desprevenido. Son ya 18 los encuentros consecutivos que encadena el Athletic sin dejar la puerta a cero, una marca que lleva camino de convertirse en un registro histórico para mal. Como lo es también que el conjunto rojiblanco ha encajado en el primer acto en 12 de los 17 encuentros recorridos en este 2026, un dato demoledor que le está penalizando más de la cuenta.

Al igual que le penalizó su falta de ideas creativas en Montilivi, sobre todo a la hora de genera más peligro y especialmente su impericia en sus remates ante la meta defendida por un afortunado Gazzaniga, con mención especial a la clarísima ocasión que desperdició Gorka Guruzeta cuando prácticamente se cantaba ya el 1-1 nada más iniciarse el segundo periodo. La falta de gol se convierte en un lastre y el Athletic encadena tres partidos consecutivos sin batir la puerta rival, una carencia que debe erradicar más temprano que tarde.