Un año que a Maroan se le va a quedar corto
Después de casi cinco meses de rehabilitación tras ser operado en una rodilla, el delantero apenas dispone de margen para adquirir la forma y aportar en su segundo curso en el club
Con el Athletic centrado únicamente en el campeonato liguero, que se halla a once jornadas de su final, la noticia de la semana lleva el nombre de Maroan Sannadi. El delantero se agrega al grupo que dirige Ernesto Valverde, una carta más en una baraja donde los huecos han sido una constante desde el inicio de la campaña. Es prematuro pensar en que Maroan se pondrá de inmediato a disposición del técnico para ir sumando minutos; el proceso de adaptación a las rutinas de los partidos, sobre todo en lo que compete al ritmo, reclama un proceso más dilatado.
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Además, se trata de un jugador con escaso recorrido en Primera División. Aterrizó en Lezama hace algo más de trece meses, en el mercado invernal de 2025. El entrenador contó bastante con él, pero lógicamente acusó el gran salto dado desde las filas del Barakaldo para integrarse en un Athletic que entonces peleaba en todos los frentes, Europa League incluida, y con opciones de éxito. Tampoco en el arranque de la vigente temporada, por culpa de esta lesión de rodilla que hoy parece superada, gozó Maroan de un margen adecuado para ir avanzando en su aprendizaje y adaptación a la categoría.
Podía haberse dado la curiosa circunstancia de que Maroan reapareciese tras esta larga ausencia a punto de concluir frente al equipo contra el que se estrenó como futbolista del Athletic hace ya más de un año. Entonces llevaba unos pocos días en Bilbao y Ernesto Valverde le dio sus primeros minutos contra el Girona, rival que este sábado recibirá a los rojiblancos en Montilivi. Sin embargo, no será así; con muy pocos entrenamientos con el grupo, el ariete alavés deberá esperar una o dos semanas más para volver a competir.
Maroan Sannadi: “He conseguido una versión de mí que no conocía”
En un curso repleto de contratiempos de naturaleza física, parece que en adelante el Athletic estará más desahogado en lo que a disponibilidad de personal se refiere. Al menos, contará con algún efectivo más para abordar el tramo final del calendario. El retorno de un atacante sirve para atizar el debate mediatizado por las deficiencias rojiblancas en diversos aspectos, pero llamativamente en lo relativo a cuanto se cuece cerca del área contraria.
No se trata de cargar sobre los hombros de quienes ocupan las posiciones más adelantadas la responsabilidad exclusiva de la escasez de puntería o inspiración. Pero resulta casi inevitable no ceder a la tentación porque sucede que, en general, no están finos. Admitido esto, la siguiente cuestión estribaría en si posee sentido depositar en Maroan la expectativa de un incremento en el acierto rematador. Y la respuesta sería negativa.
Como cualquiera que participe, puede aportar a la causa del gol, pero no existen argumentos objetivos o datos estadísticos que contribuyan a afirmar que él será la solución. Desde luego, no en este preciso instante, cuando acumula hasta 29 encuentros oficiales sin comparecer y ha vivido al margen de las sesiones de la plantilla desde octubre.
Por otra parte, su dolencia aconseja ir con tiento. El tratamiento individualizado de índole conservador que había seguido desde la pretemporada para paliar unas molestias de tipo meniscal en su rodilla derecha no había funcionado y el 3 de noviembre entró en el quirófano. Merece detenerse en que, al principio, cuando ya estaba decidido que sería operado, el período de rehabilitación de Maroan se fijó en unos dos meses.
Pasadas unas semanas se llegó a elucubrar con la posibilidad de que su vuelta y la de Iñaki Williams se producirían casi al mismo tiempo. Lo cierto fue que el capitán permaneció dos meses en el dique seco a causa de un asunto muscular, faltando en una decena de compromisos, y el 14 de diciembre volvía a ser alineado. Mientras, Maroan continuó con la recuperación, que finalmente se ha dilatado por espacio de casi cinco meses. Y aún no cabe hablar de que esté en condiciones de jugar y menos aún de rendir al nivel que se exige en la élite.
Otra cuestión a considerar sería que está por descubrirse cuál es el nivel de Maroan para manejarse como punta en Primera y aportar goles con cierta asiduidad. Ha intervenido en 31 encuentros oficiales, a caballo del verano anterior, la mitad como titular, y su producción se reduce a dos tantos. Ayer ante los medios aseguró que este largo paréntesis le ha venido bien para recapacitar sobre su juego, mejorar la condición física y adquirir confianza. Todo eso y una pizca de fortuna le harán falta, porque encima la actual temporada se le está escapando.
El Athletic informó ayer a sus socios y aficionados que el Getafe no le facilitará entradas para el partido que enfrentará a ambos equipos el fin de semana del 4-5 de abril, en plena Semana Santa. El conjunto azulón explica que el motivo son las obras que se están llevando a cabo en el Coliseum. Al respecto, recuerda el Athletic, que el pasado mes de julio el Getafe hizo saber a los clubes de la liga que “como consecuencia de las obras de rehabilitación y remodelación del estadio, no podremos poner a la venta ningún tipo de entrada para afición visitante, por la limitación de tal circunstancia, respecto a capacidad y aforo en las condiciones que son normativamente exigibles”.
