La última visita del Athletic a Oviedo en liga tuvo lugar hace 25 años, aunque más recientemente, en 2011, camino de la final de Copa, el equipo hizo un parón en la capital de Asturias. Ha llovido tanto desde aquella última vez en el torneo de la regularidad que varios de los ahora futbolistas rojiblanco no habían ni nacido. También muchos de los casi mil aficionados del Athletic que arroparon a su equipo en las gradas del Carlos Tartiere.

Estos sufrieron con los vaivenes de un partido que dejó un Athletic de dos caras. De hecho, aunque intentaron arropar al equipo con sus cánticos durante la primera mitad, haciéndose notar por encima de la afición local, acabaron desesperados con el juego exhibido por el conjunto rojiblanco, que completó una primera mitad para olvidar.

Nada que ver con lo acontecido a la vuelta de vestuarios. Sin ofrecer un nivel excelente de juego, con estar bien plantado sobre el campo, el Athletic se hizo con una victoria que llevó el éxtasis a la zona visitante y a distintas zonas del campo en la que estuvieron desperdigados los aficionados. Estos acabaron cantando “¿Y si pasamos qué?” en alusión a la Copa, que pese a la derrota en el choque de ida de semifinales, sigue generando mucha ilusión entre la parroquia rojiblanca.

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Partidillo entre niños

Triunfo del Athletic al margen en su regreso al Tartiere, la imagen de la jornada se vivió un par de horas antes del inicio del partido. En una plaza cercana al estadio ovetense, niños y niñas de ambos equipos disputaron un partidillo a la antigua usanza, con los bancos haciendo de porterías, para disfrute de todos ellos.