Dicen que el ser humano es el único animal que tropieza dos veces con la misma piedra. Y eso mismo es lo que le ha sucedido a Yuri Berchiche, que en dos jornadas consecutivas de liga ha cometido dos penaltis, ambos por mano.
El del encuentro de esta tarde de sábado ante el Sevilla en el Ramón Sánchez Pizjuan, eso sí, nada ha tenido que ver con el que le señalaron una semana atrás en la cita disputada en Son Moix frente al Mallorca.
En esta ocasión ha sido un error suyo lo que ha provocado la pena máxima, que ha tenido que ser revisada en el VAR por el colegiado Francisco José Hernández Maeso. Este no ha visto en directo que el balón golpeaba en el brazo derecho de Yuri en su disputa con Isaac Romero. Después de un minuto con el juego parado, a pesar de que Unai Simón ha intentado reanudar el partido, apenas ha necesitado unos pocos segundos ante la pantalla para decretar penalti.
Así, la pena máxima, que no ha dejado ninguna duda, ha servido para que el Sevilla anotara su segundo gol en el partido después de que Akor Adams engañara a Simón en el lanzamiento.
MUY RIGUROSO
Una acción que no tiene nada que ver con la de Son Moix, ya que entonces, si bien el balón golpeó claramente en el brazo de Yuri, se pasó por alto que hubo una disputa previa y con claro contacto entre el lateral del Athletic y el delantero del Mallorca Vedat Muriqi. De hecho, ni el propio atacante pidió nada.
Entonces, después de una larga deliberación, el colegiado fue llamado para revisar la acción. Consideró que no hubo falta alguna en la disputa, obviando la propia disputa en sí, y decretó el penalti que permitió al Mallorca poner el 3-2 definitivo en el marcador.