El avance de la globalización no solo se mide en el terreno de la economía. Las empresas vizcainas están cada vez más abiertas a los mercados exteriores. No hay fronteras para ellas. Pero a veces se olvida que una compañía no es nada sin su capital humano. Y ese espíritu ha dinamizado también la formación en todos los niveles, incluida la enseñanza secundaria, donde el Bachiller Trilingüe ha dejado hace tiempo de ser una anécdota para convertirse en una palanca clave en el enriquecimiento de los trabajadores del futuro.
El Instituto de Secundaria Botikazar, a un cruce de semáforo de la Universidad de Deusto, es una referencia en este ámbito y ofrecerá a partir del próximo año la posibilidad de cursar Bachillerato Internacional. Ofrecerá 27 plazas, al igual que Urritxe en Amorebieta y Unamuno en Gasteiz. Un total de 81 adolescentes vascos cursarán ese ciclo, que básicamente supone realizar dos bachilleratos de forma paralela. El que se ajusta a los estándares de la CAV, homologable automáticamente al resto del Estado, y el que responde a los parámetros internacionales.
Dos exámenes
De modo que las chicas y los chicos tendrán que preparar las materias para dos sistemas de evaluación diferentes. Y a efectos prácticos duplicarán los exámenes en el segundo curso. En casa corregirán los profesores del instituto. ¿Quién pone la nota en el ámbito internacional? En Europa, el Bachillerato Internacional (IB, en sus siglas en inglés) tiene un centro global en Cardiff (Gales, Reino Unido). Esta oficina produce y administra los cuestionarios de examen, comprueba la corrección de los exámenes y brinda apoyo al personal de coordinación de los programas del IB de todo el mundo.
Entre las materias seleccionadas en el caso de Euskadi está Euskal hizkuntza eta literatura, euskera, de modo que Cardiff necesita buscar personal para la evaluación en esta asignatura. Deben ser obviamente personas cualificadas, no basta con el conocimiento del idioma. De modo que el euskera rompe por la vertiente educativa un muro que no ha logrado sortear desde el punto de vista de la participación activa en el Parlamento Europeo.
Ese proceso inesperado de evaluación fuera de Euskadi sorprendió en un principio a los responsables de Botikazar, pero después han sacado una conclusión: Europa tiene claro que el conocimiento de una lengua es un activo en la formación, explicaron el pasado viernes a las familias interesadas. Al contrario que en algunas zonas del Estado, donde genera rechazo cuando se trata de idiomas no extranjeros, aunque son oficiales. Se da la circunstancia de hecho que el español no entra en el temario del Bachillerato Internacional.
En el instituto bilbaino se impartirán dos modelos de IB, Ciencias y Tecnología. Cardiff evaluará en el primer grupo Euskera, Química, Biología, Matemáticas, Inglés, Filosofía, Teoría del Conocimiento (una materia orientada a desarrollar el pensamiento crítico), Monografía (un trabajo de investigación sobre un tema de curriculum académico desarrollado durante los dos años de bachillerato) y Creatividad, Actividad y Servicio (una experiencia práctica con la que los estudiantes desarrollan habilidades y compromiso comunitario). En la rama de Tecnología Física e Informática sustituyen a Química y Biología. Los examenes serán inglés, salvo el de euskera.