Areso, abucheado en El Sadar
La afición de Osasuna la tomó con el lateral, que salió en la segunda mitad
La vuelta de Jesús Areso a El Sadar puso el morbo en el derbi entre Osasuna y Athletic. El navarro regresaba al equipo en el que se formó inicialmente antes de recalar en Lezama y al que volvió años después para debutar en Primera División después de no aceptar la oferta de renovación que le puso sobre la mesa Ibaigane. En definitiva, que el derbi entre navarros y vizcainos tenía un ingrediente extra que sumar a ese pique habitual. Y como cabía esperar, la parroquia osasunista no perdonó la segunda salida de Areso rumbo a Bilbao que se produjo este pasado verano.
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Aunque no fue titular, pues Ernesto Valverde apostó de nuevo por Andoni Gorosabel, como hiciera también ante el Espanyol en el partido con el que los rojiblancos se despidieron de 2025, en cuanto su nombre sonó por la megafonía de El Sadar al anunciar los suplentes del Athletic, se escucharon los primeros pitos dirigidos hacia la figura del lateral derecho, que arrancó el choque en el banquillo.
Su oportunidad llegó en la segunda mitad, con el conjunto bilbaino por debajo en el marcador. Saltó al terreno de juego de un campo que conoce muy bien en el minuto 69 en sustitución de Gorosabel y desde antes incluso de que se realizara el cambio, mientras aguardaba su entrada en la banda, se escuchó una nueva pitada, mucho mayor que la primera. Aunque los decibelios aumentaron en cuanto pusoun pie en el verde. Fue la cantinela que le acompañó en los poco más de 20 minutos que disputó en su primer derbi como león ante Osasuna y lo que le esperará, salvo sorpresa, en futuras visitas a El Sadar.
A pesar de los pitos y la presión añadida, el lateral cumplió con su cometido. Tapó bien la banda ante el veloz Víctor Muñoz y trató de estirar al equipo en ataque.
Doce millones
Cabe recordar que el fichaje de Areso por el Athletic se produjo a cambio de una importante suma de dinero. Después de rechazar las ofertas de renovación que le había trasladado la dirección deportiva de Osasuna, lo que se entendió en la entidad navarra como un claro síntoma de que el deseo del futbolista era cambiar de aires, también el Atlético de Madrid se metió en la puja por el lateral.
Finalmente, tras varias semanas de negociaciones los bilbainos se llevaron el gato al agua, pues el deseo de Areso era también fichar por el Athletic. Aunque en un primer momento pareció que Osasuna se enrocaría en el pago de la cláusula, finalmente ambos clubes alcanzaron un acuerdo por el mismo valor, doce millones, y Areso cumplió con su deseo de volver a Bilbao.
