Ander Herrera ha expresado en su visita al podcast 'Tengo un Plan' el factor que diferencia al Athletic con el resto de clubes de fútbol. En una charla de una hora y media explica que aunque él haya nacido en Bilbao y toda su familia sea vasca, Herrera "no había mamado Athletic".

Sin embargo, reconoce que cuando recaló en la entidad bilbaina, aterrizó en un "club único por la forma de entender el fútbol". Ander cuenta que se encontró un club "espectacular en todos los sentidos. Un vestuario con un ambiente increíble y con ejemplos de jugadores que priorizan lo colectivo por encima de lo personal. Gente que siempre pone al escudo y a la institución por encima de lo personal".

Comparando su estancia en el Athletic con el Zaragoza matiza que en club aragonés "teníamos argentinos, uruguayos, cameruneses... y yo llego al Athletic, tenemos una tarde libre, oye chavales voy a ir al cine, ¿Quién viene conmigo? Y al final nos juntábamos seis o siete para ir al cine juntos. Por eso el Athletic es lo que es, dicen que son una cuadrilla y es cierto".

Posible fichaje por el Villarreal

Después de explicar la filosofía del Athletic y la limitación a la hora de realizar fichajes, comparándola con la del Chivas de Guadalajara, pero remarcando que la de la entidad bilbaina es todavía más limitada, apunta que "hay algo en el ADN del jugador vasco que es diferente, es especial".

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Herrera tenía dos opciones sobre la mesa, Villarreal o Athletic. De hecho, al primero de estos ya le había dado el ok para jugar. No obstante, el club bilbaino aumentó su apuesta por el centrocampista bilbaino y finalmente recaló en San Mamés. "Me siento un privilegiado de haber podido jugar en el Athletic", añade.

Preguntado por curiosidades que haya vivido en el Athletic, Ander Herrera no duda en señalar que había jugadores que "vivían juntos. Estaba Gorka Iraizoz y Carlos Gurpegui, eran jugadores del primer equipo con 300 partidos en Primera División en el Athletic y con 16/17/18 años vivían juntos".