Raúl García reencuentra la victoria para el Athletic (1-0)

El tanto del navarro da los tres puntos a un conjunto rojiblanco que mereció un triunfo más holgado en un derbi que llegó vivo hasta el suspiro final

01.10.2021 | 23:29
Raúl García celebra el gol.

El Athletic vuelve a la senda de la victoria después de encadenar tres jornadas sin saborearla. Pudo hacerlo con más holgura, no lo hizo y le tocó pedir la hora, lo que no es una buena noticia cuando se es muy superior al rival y se desperdician un buen número de ocasiones. Hubo otro tipo de reencuentros, como el de Raúl García con el gol, como el de Muniain con una versión más reconocible. Y asomó de nuevo la falta de pegada de un Athletic que podría haberse dado un tiro en el pie por enésima vez en caso de que al Alavés, muy limitado de recursos pese a que días atrás tumbara al Atlético de Madrid, le hubiera sonado la flauta por casualidad en uno de sus últimos ataques a la desesperada amnistiado por un conjunto rojiblanco incapaz de sentenciar. Un penalti fallado por el propio Raúl García, dos remates de cabeza casi a bocajarro mal dirigidos... El fútbl, sin embargo, fue justo con el Athletic, que afronta el nuevo parón, probablemente de tres semanas si se confirma el aplazamiento de su compromiso en el Bernabéu, confortado por un triunfo que necesitaba como el comer.

Marcelino puede presumir de persistir en su idea. Agradará más o menos. Ya se sabe que el fútbol es un mundo abierto al debate, a fobias y filias. Nunca llueve a gusto de todos. Lo cierto es que el asturiano se muestra a pecho descubierto. Apenas retoca lo que él cree que funciona y en esta ocasión no tenía porqué ser diferente. Solo salió de su carril ante el Rayo, cuando aplicó una rotación salvaje con la que descarriló y tuvo un coste muy alto, pero entonces se escudó en la saturación del calendario en una semana con tres partidos. Ya con la normalidad presente, Marcelino no se mueve de su creencia y no engaña en este asunto, porque así lo ha dicho públicamente por activa y por pasiva. Por ello, el once de anoche no ofrecía ninguna duda, una vez que tanto Oihan Sancet, titular en las tres primeras jornadas, como Yeray, inédito este curso, no estaban todavía para comparecer de inicio, a lo que hay que sumar el rol secundario que, por ejemplo, le toca asumir a Ander Capa, titularísimo para el de Villaviciosa cuando aterrizó en el banquillo rojiblanco y que, en pleno proceso de su posible o no renovación, deja de contar con el portugalujo por arte de magia. Ya llegará el momento de aclarar el caso.

Despachos al margen, la fórmula Marcelino quizá precise de un reseteo. Este Athletic es intenso, sobre todo en fases puntuales, insistente en incomodar al rival, no se escaquea a la hora de buscar ataques... pero también tiene bajones. Esa revisión la debe hacer en el matiz ofensivo, ya que requiere de mucha llegada para encontrar el premio del gol. Ese no llegó hasta el minuto 44, cuando Raúl García se resarció del penalti que marró en el arranque con un faltal golpeo que despejó Pacheco. El navarro, aún lejos de su mejor versión, es una garantía en el tipo de acciones como en la que culminó en una gran asistencia de Lekue. Marca de la casa en la ejecución. Raúl se quita un peso de encima y acaba con una sequía de once partidos consecutivos sin ver puerta, al mismo tiempo que se convierte en el primer delantero en marcar en este curso. Han tenido que pasar siete partidos y medio para que esto ocurriera. De ahí, la necesidad de mejorar la productividad en área contraria, porque en la propia la solvencia está fuera de toda duda. Los números y las sensaciones así lo retratan.

El acierto de Raúl llegó después de que el Athletic no atinara en varias acciones de las que pudo haberse lamentado. Porque el comienzo del colectivo rojiblanco se entendió prometedor. Muniain centró unos metros su posición y se sintió más liberado. Lo pide a gritos e incluso el entrenador reconoció su perfil diferenciador cuando está en modo on. El capitán se activó y de primeras ofreció un gran pase filtrado que Iñaki Williams, ansioso de poner la guinda al reconocimiento en los preámbulos de su brutal marca de 203 partidos consecutivos en liga, no consumó ante la salida de Pacheco, quien sostuvo a su equipo. Williams reclama como agua de mayo esa clase de asistencias para hacerse valer. Luego depende si las mete o no y es en esas decisiones donde se le juzga. Poco después Ximo Navarro cometió un penalti que tardó Del Cerro Grande hasta dos minutos en decretarlo, lo que quizá despistó a Raúl García, un especialista en la materia que se equivocó en el golpeo o Pacheco lo intuyó. El eterno debate. Falla el lanzador o acierta el portero. Suele ser lo primero. El fallo nubló durante unos minutos a un Athletic que se sentía superior a un Alavés que solo asomó el morro en las inmediaciones de Unai Simón cuando los rojiblancos bajaron los decibelios, pero las sensaciones de los de Calleja tampoco tenían pinta de inquietar a un Athletic que recurrió a un nuevo tirón para coleccionar ocasiones de gol, dos clarísimas en las personas de Muniain y el sorprendente Vivian, pero sus dos cabezazos no encontraron el fondo de las redes. Raúl, a las puertas del descanso, hizo justicia tras una precisa asistencia de un Lekue que se ha reinventado en un abrir y cerrar de ojos.

Al Athletic, donde Dani García y Vencedor dieron un paso adelante para aportar una mayor creación respecto a partidos anteriores, le tocaba gestionar su mínima ventaja en un segundo acto en el que esperaba a un Alavés que debía poner algo más si quería optar a sumar en San Mamés. El fútbol es una fuente de máximas. Una dice que el que perdona lo puede pagar o, como mínimo, está abocado a sufrir. De nuevo emerge la escasa pegada del colectivo de un Marcelino que movió piezas y posiciones en el anhelo de encontrar el gol de la sentencia y de la tranquilidad. Hubo oportunidades para ello, sin embargo el Athletic no está sobrado de pólvora y la que posee continúa mojada. Iñaki Williams tuvo otras dos, Nico, su hermano, apuntó a otra... Llegaron los nervios y el vértigo de volver a pifiarla en el descuento. Por suerte para los leones, el Alavés, en puestos de descenso, no mojó.

FICHA TÉCNICA

ATHLETIC: Unai Simón; Lekue, Vivian, Iñigo Martínez, Balenziaga; Berenguer (Min. 66, Nico Williams), Vencedor, Dani García (Min. 87, Vesga), Muniain (Min. 78, Zarraga); Raúl García (Min. 77, Sancet) e Iñaki Williams.

DEPORTIVO ALAVÉS: Pacheco; Ximo Navarro, Laguardia, Miazga; Martín (Min. 74, Manu García), Loum (Min. 74, Pina), Toni Moya (Min. 82, Pellistri), Duarte; Miguel (Min. 61, Guidetti), Sylla (Min. 46, Joselu) y Rioja.

Goles: 1-0: Min. 44; Raúl García.

Árbitro: Del Cerro Grande (Comité Madrileño). Amonestó a Vencedor (Min. 38), Berenguer (Min. 40) y Raúl García (Min. 73), por el Athletic; y a Ximo Navarro (Min. 8) y Pina (Min. 84), por el Alavés.

Incidencias: 28.665 personas, según datos oficiales, se dieron cita en San Mamés en encuentro correspondiente a la octava jornada de LaLiga Santander.

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