LIGA 20-21

El siempre delicado asunto de los fichajes

Los pulsados Javi Martínez y Berenguer salen caros y plantean ciertas reservas en lo deportivo

10.09.2020 | 11:08
Williams celebra uno de los goles de la goleada del curso pasado en Valladolid.

Es de dominio público que los responsables del club han pulsado al menos a dos futbolistas en un afán por reforzar el equipo y satisfacer la demanda del entrenador. Garitano no oculta que agradecería la llegada de algún jugador que pueda mejorar el nivel de la plantilla. La capacidad de maniobra de los dirigentes del Athletic es reducida porque el mercado ofrece poca variedad y además no están en disposición de realizar dispendios, ni siquiera de invertir como merecería la incorporación de gente contrastada. Por algo Rafa Alkorta afirmó que no iría a por nadie con contrato en vigor.

Pero ha trascendido que el Athletic se ha dirigido a Javi Martínez y Alex Berenguer, comprometidos con sus clubes, Bayern Munich y Torino. A ambos les habría pedido que moviesen el árbol, es decir que tratasen de convencer a sus actuales dueños para facilitar su aterrizaje en Bilbao, algo similar a lo que hizo Aduriz cuando militaba en el Valencia y recibió la llamada de Josu Urrutia. Dicen que sendas operaciones están verdes aún, que cualquiera de las dos implica de salida gastar por encima de la decena de millones en concepto de traspaso, pero el mercado sigue abierto hasta primeros de octubre. Luego está el asunto de la ficha, que en el caso de Martínez (32 años) es una barbaridad. La drástica bajada que se le propone solo podría ser compensada con años de contrato.

Desde un prisma deportivo, la duda que plantea Martínez tiene que ver con el enorme desgaste realizado en sus ocho campañas en la Bundesliga, que incluye un amplio historial médico. En cuanto a Berenguer, un comodín para las bandas, la pregunta es si realmente su calidad supera a la de los jugadores que podría sustituir y en este grupo asoma ya Jon Morcillo o un tal Serrano, que precisará un poco más de tiempo para instalarse arriba.