Muniain pone fin a una racha

El capitán, asistente en el gol de Iñaki Williams tras salir del banquillo, ve la roja por segunda vez y se convierte en el primer león expulsado en liga en el último año

10.02.2020 | 06:15
Munuera Montero muestra la tarjeta roja a Iker Muniain tras su dura entrada a Mikel Oyarzabal.

EL derbi, con el freno de mano echado en la primera mitad y desatado tras el descanso, tuvo de todo en unos segundos 45 minutos en los que los jugadores que salieron desde el banquillo dieron un ritmo diferente al encuentro. Lo agitó el sueco Alexander Isak en beneficio de la Real con gol y asistencia incluida y lo hicieron Iñaki Williams e Iker Muniain por el bando rojiblanco, donde se celebró por todo lo alto la conexión entre ambos para que el ariete bilbaino pusiera las tablas en el marcador en el minuto 71, del mismo modo que se lamentó que el capitán perdiera instantáneamente los papeles en una acción que le costó la cartulina roja directa. Después de saltar al césped a la vuelta de vestuarios en detrimento de Kenan Kodro y de armar un formidable contragolpe con preciso pase al espacio para que el 9 del Athletic batiera a Alex Remiro en el mano a mano, el de la Txantrea fue expulsado tras derribar con una fea entrada a destiempo a Mikel Oyarzabal.

No se lo pensó dos veces el colegiado andaluz José Munuera Montero, quien mandó a la calle a Muniain sin que el navarro protestara la decisión. Hubo, incluso, un amago de tangana después de que varios futbolistas de la Real se arremolinaran en torno al 10 para recriminarle su acción, si bien la situación no fue a mayores y el propio Muniain, caballeroso, se disculpó inmediatamente con el capitán txuri-urdin, quien aceptó las disculpas del rojiblanco, que no tardó en darse cuenta de un manifiesto y grave error que dejó a sus compañeros con un jugador menos en el campo en el minuto 89.

Se trata de la segunda expulsión del de la Txantrea en sus 406 partidos oficiales como león. La primera, hace ya siete años, se produjo en el último encuentro de carácter oficial que albergó el viejo San Mamés. Corría el 26 de mayo de 2013, la penúltima jornada de liga, y asomaba como rival el Levante, que también se llevó entonces los tres puntos en juego después de que Muniain viera la tarjeta roja directa en el minuto 62 por derribar sin balón a Héctor Rodas. No había vuelto a abandonar el terreno de juego antes de tiempo por sanción disciplinaria el navarro, como tampoco lo había hecho ningún otro rojiblanco en liga desde hace hoy un año.

La última expulsión sufrida por un jugador del Athletic, no en vano, correspondía al choque disputado contra el Barcelona en La Catedral el 10 de febrero de 2019, cuando el madrileño Carlos del Cerro Grande mostró la segunda cartulina amarilla a Óscar de Marcos en el minuto 90 por una mano que no fue. Así lo determinó el Tribunal Administrativo del Deporte el 13 de mayo, es decir, tres meses después de que el de Laguardia se fuera antes de tiempo a la ducha en una cita que tocó a su fin sin goles.

Un año después, así las cosas, el Athletic volvió a quedarse con un hombre menos en el campeonato de la regularidad, en el que, además, se mantiene como uno de los pocos equipos que no ha jugado en superioridad numérica desde el inicio del presente curso.

nueve expulsiones en donostia La de ayer, por otro lado, fue la novena expulsión de un futbolista rojiblanco en el Reale Arena, lo que convierte al estadio de la Real en el segundo escenario con más expulsiones en clave Athletic, igualado con Mestalla. Trece, no en vano, son hasta la fecha las rojas que ha visto en sus visitas al Camp Nou el conjunto bilbaino, siendo ocho las sufridas en el Santiago Bernabéu.

El derbi, que terminó de la peor manera posible para Muniain, no proyectará amables recuerdos al navarro, que causará baja por sanción en el próximo envite liguero contra Osasuna en San Mamés. Se perderá la cita el capitán rojiblanco, en cuya defensa salió en rueda de prensa Gaizka Garitano al señalar que "Iker es un jugador que no pega ni una patada y no ha ido a hacer daño, pero la expulsión es justa al llegar tarde abajo para barrer el balón". "Es verdad que ha llegado tarde, pero ha hablado con Oyarzabal, se ha disculpado y el árbitro también sabe que no ha ido a hacer daño", recalcó asimismo Iñigo Lekue en relación al de la Txantrea, que puso el punto final a una impoluta racha con los árbitros.