Las tres claves

La fortuna sale al rescate del Athletic

Garitano no acierta en su plan inicial, lo retoca en varias ocasiones para fiar su suerte a la ruleta de los penaltis, en los que el vértigo pudo con un elche que se veía ganador

23.01.2020 | 06:20
Iñigo Córdoba intenta progresar ante la presencia del franjiverde Tekio.

1. La fortuna sale al rescate del Athletic

Garitano no acierta en su plan inicial, lo retoca en varias ocasiones para fiar su suerte a la ruleta de los penaltis, en los que el vértigo pudo con un elche que se veía ganador

bilbao
- El Athletic se abrazó ayer a la suerte. De ello no lo duda casi nadie. Jugarse una eliminatoria en la tanda de penaltis genera un evidente estrés, aunque en el caso del Athletic estuvo cerca de acabar en tragedia. Fue entonces cuando surgió la diosa fortuna, porque ni los más optimistas intuían un semejante desenlace cuando la ronda de lanzamientos desde los once metros ilustraba un 3-1 favorable al Elche, que ya saboreaba la dulzura del éxito cuando Nino, su abanderado, batió a Herrerín después de que San Román detuviera los disparos de Raúl García y Unai López, fatal en sus respectivas ejecuciones. El fútbol, sin embargo, ofrece momentos tan inesperados como los de ayer, porque la situación dio un vuelco espectacular cuando Qasmi la mandó a las nubes y Herrerín detuvo de seguido el lanzamiento de Iván Sánchez. Se pasó al 3-3 y en los últimos turnos Villalibre, Berchiche y Vesga ya no fallaron.

La clasificación a los octavos de la Copa no ocultan las penurias por las que pasaron los de Gaizka Garitano en su segunda comparecencia en el Martínez Valero cinco semanas después de hacerlo frente al Intercity. Entonces, el compromiso fue muy sencillo para los rojiblancos, que a los 50 segundos ya mandaban gracias al tanto de Ibai. Ayer parecía repetirse la historia cuando Williams hizo el 0-1 a los cinco minutos. Sin embargo, todo cambió a partir del cuarto de hora, momento en que el Athletic se fue del partido y quedó a merced del Elche, que dejó en mal lugar el plan de Garitano, sin rumbo en la medular y frágil a la hora de contener. La acción del tanto de Fidel retrató ese inesperado bajón de los leones.

El derioztarra rectificó a vuelta de vestuarios. La comparecencia de Muniain aportó más frescura al juego de los rojiblancos, ya que el capitán se mueve más a gusto en la media punta. Su entrada movió a Lekue al costado izquierdo, a Williams al derecho y situó a Raúl García como hombre más adelantado, retoques que sumaron en la creación, sobre todo con la presencia posterior de Unai López. El dominio, con todo, no tuvo impacto e incluso Óscar Gil estuvo cerca de hacer el 2-1 y Villalibre, ya en la prórroga, tuvo el 1-2.

2. El déficit a balón parado lastra a los rojiblancos

El Athletic no aprovecha ninguno de sus quince córners a favor y varias faltas laterales, en tanto que villalibre tuvo la más clara en una buena acción personal

Bilbao - En tiempos pretéritos al Athletic se le temía, entre otros matices futbolísticos, por el peligro que generaba en las acciones a balón parado. Esa virtud parece que ha pasado a mejor vida, por lo menos si se echa un vistazo a lo ocurrido ayer en el Martínez Valero ante el noveno clasificado de LaLiga Smartbank, que además ejerció con mayoría de menos habituales. El conjunto rojiblanco apretó en varias fases del partido, lo que produjo una tacada de quince saques de esquina a favor, junto a otro buen número de faltas cercanas al área ilicitana. El recurso a balón parado, sin embargo, no tuvo premio, porque los de Gaizka Garitano fueron incapaces de lastimar a un Elche muy laborioso en defensa. Un remate de cabeza de Unai Núñez que se fue fuera por poquísimo emerge como lo más potable en este tipo de acciones. Este déficit obligó al Athletic a buscar vías alternativas y casi la encuentra en una acción personal en el minuto 108 de Asier Villalibre, que compareció como cuarto cambio en la prórroga, que la abortó San Román con una gran intervención.

3. Más sombras que luces en los que necesitan reivindicarse

Bilbao - La Copa suele ser el escenario idóneo para que los menos habituales disfruten de oportunidades. Gaizka Garitano así lo justificó cuando en su once repitieron ocho de los futbolistas que jugaron de inicio en la primera eliminatoria frente al Intercity. Entre ellos, se encontraban Mikel Balenziaga, Beñat, Mikel Vesga, Iñigo Lekue  y el mismo Unai Núñez, que precisamente no lucen la etiqueta de titulares. Las prestaciones de estos meritorios ofrecieron más sombras que luces, especialmente en el caso de los dos primeros citados. Ni el lateral ni el centrocampista estuvieron al nivel que se esperaba y fueron quizá los dos rojiblancos más desacertados, en tanto que Lekue se mostró un tanto irregular en sus 105 minutos, lo mismo que el central portugalujo. Vesga, en cambio, aprobó, especialmente por su aseado segundo tiempo y buena prórroga, tramos a los que no llegó Iñigo Córdoba, que se tuvo que conformar con jugar solo el primer periodo.

noticias de deia