Jugador del Athletic

Cristian Ganea: “No quiero salir cedido otra vez porque ¿cuándo voy a tener una oportunidad de demostrar?”

Cristian Ganea llegó al Athletic con la mochila llena de sueños, pero ante la falta de oportunidades tuvo que salir cedido al Numancia en el mercado invernal

09.02.2020 | 06:15
Ganea, con la camiseta del Numancia, despeja un balón ante el Oviedo. Fotografías de Juan Lazkano/LaLiga

Soria- Es cercano, agradecido y trabajador. Dicen que en eso ha salido a su familia. Con la temporada finiquitada, cumplido el objetivo de haber salvado al Numancia, el lateral piensa ya únicamente en el Athletic, club que le fichó en enero de 2018 tras su irrupción en la liga rumana. Su intención tras un primer año de aprendizaje pasa por ganarse la confianza de Garitano.

Les costó en la recta final, tuvieron que sufrir, pero finalmente pudieron mantener la categoría.

-Sí, la verdad es que nos costó bastante. Ha sido una temporada dura, con muchas lesiones. Nos ha pasado de todo. Si no nos metían en el minuto uno, nos metían en el 93? Hemos perdido así bastantes puntos, lo que nos llevó a sufrir un poco al final.

A nivel deportivo, ¿le ha venido bien salir cedido al Numancia?

-Sí, supongo que sí. He jugado 16 partidos, casi todos, y han podido verme.

¿Y en el mental?

-Venir al Numancia me ayudó mucho, porque llevaba siete meses sin jugar. Lo noté al principio. Me costó arrancar, pero luego todo fue muy bien. La experiencia es buena, me ha hecho fuerte y he pasado por situaciones delicadas. Verte ahí abajo en la clasificación te hace ir al partido con más ganas para salir de abajo y eso te hace mejorar. Lo hemos sacado entre todos.

¿Con qué vestuario se encontró en Soria?

-Con gente muy cercana, futbolistas con pasado en Primera, pero humildes y cercanos. Me han tratado muy bien.

¿Cómo fue su adaptación a la ciudad?

-Se queda un poco corta cuando vienes de Bilbao, pero con el paso de los días todo ha ido bien en ese aspecto. Es una vida más tranquila que allí.

¿Qué le transmitieron desde el Numancia cuando se pusieron en contacto con usted?

-Tanto César Palacios, el director deportivo, como Aritz López Garai, el entrenador, me querían. Me transmitieron confianza a la hora de jugar, que ellos buscaban un lateral izquierdo de mucho recorrido y que tendría opciones de jugar. Les noté con ganas de que viniera y apenas me lo pensé un par de días.

¿Está contento con su rendimiento de estos meses?

-Sí, estoy contento. Como he dicho antes, me costó un poco al principio, pero luego lo he llevado bastante bien.

Ha jugado únicamente de lateral. ¿Le hubiese gustado actuar algo más adelantado?

-La verdad es que el juego que hace Aritz, con libertad para que los laterales suban mucho, se parece al juego que hacíamos con Rumanía. Eso también me ha permitido adaptarme mejor. Sí me hubiese gustado jugar de extremo, pero se trataba de tener minutos.

Durante sus primeros meses en el Athletic se habló de que le costaba defender. ¿Qué tiene que decir a eso?

-Es algo que le entró a la gente y no sé muy bien por qué. Empezó alguien con eso y se le ha pegado a la gente. Pero luego si me ven, no es así. En los ratos que jugué con el Athletic creo que estuve bastante bien y en los amistosos estuve bien. Ojalá la temporada que viene se me den más oportunidades y pueda demostrarlo, porque hablarlo no sirve de nada. Es en el campo donde tienes que demostrar.

La gente no le había visto?

-Ahora mismo, lo que siento es que tengo que jugar para ver si valgo o no valgo. Quiero tener esa oportunidad, que me den dos o tres partidos seguidos, meterme un partido de titular, para poder demostrar si soy valiente o no. Pero para eso tengo que empezar muy bien la pretemporada y hacerla bien. Y luego esperar la oportunidad, que espero que la tenga.

El año pasado llegó con ganas de demostrar. Acortó incluso sus vacaciones para comenzar algunos días antes con un preparador físico. ¿Le vino bien?

-Sí, empecé tres semanas antes yo solo. Sabía qué tipo de entrenador era Berizzo, que le gustaba mucho el aspecto físico y que lo iba a trabajar mucho. Quería estar a la altura de los demás. En eso no noté diferencia. Eso gracias al trabajo previo. Solo bajé el pistón por la alergia?

Ya que se ha referido a ella, ¿le lastró mucho aquella alergia?

-Al principio me costó un poco la adaptación porque venía de una liga inferior, me encontré a 40 personas nuevas, el cambio de vida? Luego empezamos la pretemporada y a la semana me dio una alergia que me hizo pasarlo mal. No paré porque sabía de la importancia de hacer la pretemporada con el equipo. Estuve con molestias, casi sin dormir? Hubo algún amistoso en el que por la alergia no estuve a mi nivel y ahí perdí opciones. Las oportunidades no llegaron, tampoco la situación del equipo estaba para ello. Luego llegó Gaizka y me dijo lo mismo, que no podía hacer pruebas. Un técnico que llega nuevo en medio de la temporada tiene que tirar de los más experimentados y lo entendí perfectamente. Yo haría lo mismo. Por eso me marché, por jugar y disfrutar del fútbol, que el fútbol es disfrutar.

Pero en un principio, su idea era no salir. ¿Cuándo cambió el chip?

-Yo estoy acostumbrado a jugar. En la etapa en el Athletic he aprendido, pero se me hizo larga por no jugar. Llegó un momento en el que era algo frustrante entrenar y no tener el premio del postre, de jugar. Por eso elegí venir al Numancia, para jugar. Lo hablé con Gaizka (Garitano); me dijo que era de los jugadores de la plantilla que menos conocía y que fuera a Segunda a jugar, que él conocía la liga y sabía que era dura.

Ha dicho que lo pasó mal. ¿Perdió la ilusión en algún momento?

-Como ya te he dicho, empecé con muchas ganas, hasta que vi que con el paso de los partidos ni tan siquiera entraba en las convocatorias. Las ganas no se me fueron, eso siempre está, pero faltaba algo que me diera ánimos. Me vine un poco abajo. Pero ahora cambia el tema totalmente. Voy a ir a la pretemporada conociendo todo y a todos y va a ser diferente. Espero hacerla bien y jugar.

En el Athletic apenas jugó dos ratos y uno fue ante el Levante, el que fue el último partido de Berizzo como entrenador rojiblanco. En aquel se le recriminó mucho que cometiera una falta en el lateral del área a poco para el descanso.

-Me hice un resumen tras el partido, se me pasaron las cosas por la cabeza y creo que estuve acertado y fino con el balón. En el minuto 45 me tragué un pequeño empujón, hice falta y en el centro se quedó un balón muerto y metieron gol. Quedé señalado.

¿Le dolió todo aquello que se dijo sobre usted?

-No, pero hay muchas faltas de esas en un partido. Son cosas de las que aprender, que hay que intentar evitar hacer una falta tonta. Pero tampoco se puede decir que alguien no vale por esa falta. Tienes que ver más partidos. Una persona puede tener un día malo, o uno muy bueno y no por ello es que valgas. Hay que verle día a día.

De sus palabras se extrae optimismo de cara a lo que está por venir. Aunque en su posición, el lateral izquierdo, la competencia es feroz.

-Es complicado, sí. Somos muchos los que queremos jugar en Primera. No es fácil llegar. Hay que pelearlo en cada entreno. En el lateral hay competencia, pues ahí estoy peleando con Yuri y Balenziaga. Los dos tienen mucha experiencia, en eso están muy por encima de mí, pero no me quita las ganas de seguir entrenando. Ojalá algún día me llegue la oportunidad y seguro que lo voy a hacer bien. También me gustaría jugar de extremo, me veo con opciones ahí también.

¿Qué le dijo Gaizka Garitano cuando se hizo cargo del equipo?

-Fue sincero conmigo. Eso me gustó. Me dijo: No te conozco, vas a tener pocas opciones de jugar conmigo y en la situación en la que está el equipo no me da como para probar gente ahora. Voy a confiar en la gente que conozco. Lo entendí perfectamente. Yo no quería estar otros seis meses sin jugar porque me iba a hundir tanto física como mentalmente.

¿Esa sinceridad de Garitano que pone en valor le faltó quizá a Berizzo?

-Le vi un buen tipo. Se le notaba sincero. Me decía que tenía calidad para jugar y que él confiaba en mí, pero luego siempre faltaba algo. No me daba bola. Me llevé bien con él, pero algo fallaba. Era muy abierto. Todo el mundo nos llevábamos bien con él, pero los resultados tampoco le ayudaron mucho.

Haga autocrítica. ¿Qué le faltó para jugar más minutos?

-No sé, quizá tener más personalidad y peso en los entrenamientos. Hacer las cosas sin pensar en nadie.

¿Ser más egoísta?

-Puede ser. Me arrepiento un poco de eso. Pero tampoco fue fácil. Gente nueva, un cambio de vida? Eso me influyó a la hora de no tener tanto nervio en los entrenos.

¿En Soria lo ha conseguido?

-Sí. Venía de entrenar todos los días en Lezama con gente top. Aquí me adapté fácil en ese aspecto. Se ha visto a un buen Cristian. Quizá podía haber dado mucho más. Pero vuelvo a lo mismo. Me costó al principio, pero luego tuve muy buenos partidos. Luego me lesioné en el peor momento, estuve casi un mes parado. Bajé un poco otra vez, pero no perdí la confianza.

¿Qué espera de la pretemporada?

-Espero poder hacerla bien, sin contratiempos como el del año pasado. También tengo ganas de ver a mis compañeros. Los seis meses que estuve fueron geniales. Ese vestuario es estupendo. Estás medio día con ellos cada día y aprendes mucho.

¿Qué es lo que más le sorprendió?

-La humildad con la que me trataron. Yo venía de una liga muy inferior y piensas que es gente que juega en Primera, que cobra mucho dinero, pero es gente muy muy normal. Me ayudaron mucho. Desde el primer día me aconsejaron y me ayudaron.

Ya ha comentado que por su intención es empezar a tope la pretemporada. ¿Lo hace con la idea de quedarse en el Athletic?

-Yo voy a empezar a tope. Quiero quedarme. No quiero salir cedido otra vez porque ¿cuándo voy a tener una oportunidad de demostrar? Quiero estar ahí y que me llegue la oportunidad de jugar dos-tres partidos seguidos. Pero luego a ver qué pasa. Depende de mí, pero no del todo. Voy con la idea de seguir y demostrar que valgo. Creo que no se me han dado las oportunidades que merecía.

¿Han hablado Garitano, Alkorta o alguien del club en este tiempo con usted?

-Alkorta me mandó un mensaje después de que me convocaran con la selección de Rumanía. Me felicitó y me dio la enhorabuena. Y con Gaizka estuve hablando el día del partido del Celta, que estuve viéndolo en San Mamés. Se interesó por mí, me dijo que me estaba viendo, y que en verano nos veríamos.