bilbao - El Athletic no desea que el asunto se enquiste. Es más, ha acelerado los tiempos y está muy cerca de cerrar un caso que tenía abierto y que confiaba en llegar a buen puerto. Cuando dos partes quieren lo mismo, el acuerdo es prácticamente previsible. Será así en lo referente a la persona de Gorka Guruzeta (Donostia, 12 de septiembre de 1996), el pichichi del Bilbao Athletic con una tarjeta de nueve tantos y uno de los valores de presente y futuro más creíbles de la factoría rojiblanca. Guruzeta se ha revalorizado en el filial y se trataba de revisar su contrato actual, que expira el próximo 30 de junio, después de completar su cuarta temporada en Lezama. Las negociaciones se encuentran a un paso de plasmarse en un documento, por lo que el delantero firmaría hasta 2021 con opción a un cuarto año y con la prerrogativa de que realizará la pretemporada venidera con el primer equipo, donde se tendrá que ganar la confianza del míster de turno, al igual que ocurriera el pasado verano con Iñigo Córdoba y Unai Núñez. En caso contrario, se le buscaría una cesión, siempre y cuando el Bilbao Athletic no lograra un hipotético ascenso a la categoría de plata.

Guruzeta, que ha levantado el interés de varios clubes de la Premier League y de la Liga 1,2,3, ha dado un paso cualitativo en su segunda campaña en el Bilbao Athletic y ha respondido a las expectativas generadas desde que llegara a la factoría rojiblanca en el verano de 2014. Entonces, el Athletic arriesgó y le fichó del Antiguoko, donde destacaba sobremanera en su primer juvenil, en una operación que no gustó en la Real Sociedad, que incluso llegó a descartar al jugador en edad infantil, según dicen porque era bajito. Hoy en día, Guruzeta -hijo de Javier, quien fuera futbolista de la propia Real Sociedad, Eibar, Deportivo Alavés y Ourense- luce 1,88 metros de altura y 71 kilos de peso, además de ofrecer una polivalencia futbolística que ha acentuado su rol.

paso adelante Guruzeta, que vive en uno de los pisos habilitados por el club en la localidad de Lezama, es “un jugador dinámico, rápido, con buenos movimientos, buena coordinación con el balón pese a su altura y buen asistente”, cualidades que resaltan los que le conocen y que se ven potenciadas con la pegada de la que presume este curso. Ha sido titular en todos los partidos del grupo II de Sergunda B y solo se ha perdido el último, saldado con derrota de los de Gaizka Garitano en su visita al Real Unión, por sanción. En su comparecencia más cercana fue determinante en el triunfo de los cachorros sobre la Real B, al firmar el primero de los dos tantos del éxito. Es, además, el segundo jugador con más minutos recorridos, 1.860, treinta menos de los que presume el lateral izquierdo Andoni López, que lidera este ranking.

El donostiarra, que el lunes jugó media hora en el amistoso del primer equipo ante el NK Rudes croata, podría celebrar su renovación en el derbi del sábado, a las 17.00 horas, en Lezama frente al Arenas.