bilbao - La ampliación del contrato de Kepa Arrizabalaga hasta el 30 de junio de 2025 genera un efecto añadido a dos de sus compañeros de portería. El rol de Iago Herrerín sufre una nueva revisión pese a que el bilbaino renovó el pasado día 9 por dos temporadas más, hasta 2021, cuando probablemente se daba casi por segura la marcha de Kepa al Real Madrid y cuando se había ganado la titularidad y confianza del personal por sus buenas prestaciones. Ese movimiento coincidió con el traslado del club a Alex Remiro, que ha dado un salto cualitativo y reivindicativo en su cesión en el Huesca con el que presume del liderato de la Liga 1,2,3, del deseo de iniciar las negociaciones para la posible renovación de su contrato, que expira el 30 de junio de 2019. El caso, de momento, se encuentra en stand by, una vez que el de Cascante debe analizar la situación en que queda, ya que, a priori, pasaría a ser el tercer portero rojiblanco.

Remiro, lo cierto, se ha revalorizado en el Huesca, donde se ha convertido en una pieza clave del éxito del conjunto aragonés, que sueña con el ascenso a la máxima categoría. Su gran momento no ha pasado desapercibido y varios clubes le siguen la pista, entre ellos el Betis, que maneja una lista de futuribles en caso de que Adán, su portero titular, cambie de aires el próximo verano. - P. R.