Bilbao - La situación de Ander Iturraspe (Abadiño, 1989) ha experimentado un vuelco desde la última vez que habló con DEIA. Corría entonces el mes de octubre y su presencia en el equipo era intermitente, no terminaba de convencer a Ernesto Valverde, pero desde esa fecha empezó a figurar como titular de continuo y a día de hoy su condición de fijo es indiscutible. Viéndole actuar partido tras partido se puede afirmar que no abundan los medios organizadores tan competentes, por lo que tampoco extrañaría que en los próximos meses alguien llamase a su puerta interesándose por sus servicios. El jugador asegura que tal cosa no se ha producido, pero si se diese ya tiene su decisión tomada: ni se plantea cambiar de camiseta. El Athletic le colma en todos los aspectos. "Los que me conocen ya saben cómo respiro", apunta y se ilusiona con la proyección que observa en el club y en el equipo, cree que vienen buenos tiempos.

Ha superado el bache que vivió a principios de temporada, aquellas dudas que planteaba se han despejado de manera radical.

-Tuve un momento en que entraba y salía de la alineación, también me quedé fuera de alguna convocatoria, pero volví a jugar y he tenido una buena progresión, por lo que estoy muy contento, como también estoy feliz por la trayectoria del equipo.

Está jugando a un nivel que llama la atención, aquí y fuera de aquí.

-La verdad es que cuesta alcanzar un nivel alto, pero mucho más difícil resulta mantenerlo, ser un jugador regular. Era algo que tenía pendiente y que por ahora estoy logrando. En adelante pretendo seguir así, más o menos jugando de esta forma.

Será consciente de que se le está valorando como una de las claves del éxito del Athletic.

-El reconocimiento de la gente se nota, claro, pero yo me quedo con que me estoy beneficiando del comportamiento del equipo. Esto es lo que más influencia tiene en mi rendimiento.

Los especialistas, periodistas y sobre todo exjugadores que ejercen de comentaristas, insisten en que tiene muchas probabilidades de estar en Brasil este verano. Lo dicen también sus compañeros.

-Está bien que le gente diga de uno este tipo de cosas, nunca viene mal. Yo lo que quiero es poder jugar bien en el Athletic, hacerlo como hasta ahora en lo que queda de temporada y que sirva para que el equipo alcance los objetivos que se ha planteado. Esto es lo único que me importa, lo demás no es algo que me preocupe.

Bueno, el equipo va viento en popa, si es capaz de competir así sería muy raro que no esté en Europa el año que viene.

-Sí, si seguimos jugando así, sería muy extraño no terminar la Liga arriba. Ya se ha cubierto más de la mitad del campeonato y estamos en una posición privilegiada, cualquiera hubiese firmado en verano estar donde estamos en la clasificación. Si antes se veía Europa como una meta complicada, hoy no podemos negar que lo tenemos ahí, aunque es evidente que habrá que trabajar mucho hasta mayo.

Acaban de verse las caras con dos aspirantes al título y han respondido con nota muy alta.

-Es para estar orgullosos lo que hemos hecho contra el Atlético y el Real Madrid, aunque no les hayamos ganado y hayamos sido eliminados de la Copa. Contra equipos así a veces se gana sin realizar un buen fútbol, pero lo más bonito es que se ha competido con ellos siendo nosotros mismos, jugando a nuestra manera. En todos los partidos tratamos de dominar, de llevar la iniciativa, que es lo que normalmente trae buenos resultados, y el Athletic no se ha desviado de esto ante los rivales más complicados.

¿Está tocando techo este Athletic?

-Yo he dicho varias veces que el equipo tiene un gran potencial y pienso que todavía hay un margen de mejora, todos los jugadores lo tenemos. Tampoco diría que ese margen de mejora es muy grande porque está muy bien tanto la frecuencia con la que estamos puntuando como el juego que hacemos, pero seguro que es posible mejorar algunos aspectos, en eso estamos.

Lo del techo viene por la entidad de los últimos oponentes.

-El nivel de juego de un equipo hay que calificarlo analizando cómo funciona en un plazo largo. Cuando tienes delante al Madrid, por ejemplo, lo que haces o dejas de hacer tiene un eco mediático mucho mayor, pero yo no haría la valoración de lo que es el Athletic solamente por este tipo de partidos. Ahora bien, es inevitable que se hable más si consigues jugar muy bien contra un Madrid o un Atlético, aunque pierdas.

En octubre, cuando no jugaba con asiduidad, decía que era buena señal que el entrenador hablase con usted, que lo malo sería que no le dijera nada. ¿Le sigue hablando?

-El míster siempre habla, siempre tiene algo que decir. Quizás algo menos cuando las cosas van bien, pero es alguien cercano que si te tiene que transmitir algo no deja de hacerlo, va de frente.

Uno se puede imaginar lo que diría en septiembre o en octubre, pero qué es lo que le dice ahora.

-Muchas cosas. Habla de aspectos tácticos que él ve, de cosas que pasan en el campo.

Estará contento con lo que hace.

-No sé, supongo que sí.

Si le pone todos los partidos?

-Sí, por eso, que te ponga es una buena señal. Aunque estés bien, te pide más y tiende a remarcar aquello que no haces bien, lo cual es positivo porque lo que busca es fomentar la competitividad. Cuando te viene a saludar después de los partidos te quedas con su semblante y sabes si está o no satisfecho contigo.

O sea que le pone buena cara.

-Cuando ganamos sí.

Va a cumplir 25 años, esta es la tercera temporada en que juega habitualmente, antes tuvo otras con muy poca presencia. ¿Cómo valora su evolución?

-Es verdad que en los primeros años en el equipo no jugué mucho, pero esto es un proceso normal, hay muy pocos jugadores que se lo saltan y lo juegan todo desde que llegan de abajo. Esto solo les pasa a Muniain y gente así, que tiene algo especial, pero en general suele pasar un tiempo hasta que maduras, un tiempo en el que vas creciendo y yo, la verdad, es que no lo pasé bien. Luego, miras hacia atrás y te das cuenta de que es como todo en la vida, el proceso de aprendizaje cuesta. Ahora me veo bien.

El club hizo una apuesta muy firme por usted, fue el primer renovado por la actual directiva y no tardó en llegar una revisión de su contrato.

-Ser el primero en renovar fue un detalle, como lo fue luego la revisión de mi contrato. Claro que es uno el que debe que ganarse todo esto, pero yo le estoy muy agradecido al club.

Tanto como para sentirse parte de él hasta que cuelgue las botas.

-Yo me veo aquí. Si de mí depende, desde luego no tengo ninguna duda.

Se hará cargo de que con el fútbol que está haciendo es muy probable que no le falten pretendientes.

-Hay que disfrutar el momento y si pasa esto que dices, ya se verá cómo lo afronto. Pero como no ha habido nada, tampoco tiene sentido hablar de este tipo de cosas. En el Athletic tenemos un buen equipo, joven y con proyección, yo estoy muy a gusto formando parte de él.

Pero ha dicho que se ve aquí. En los últimos tiempos este tema es un tanto delicado, hay quien ha dicho que se siente del Athletic y luego ha hecho las maletas.

-Cada jugador tiene sus aspiraciones y yo respeto a todos. Decir cosas es fácil, luego hay que demostrar lo que se dice. Con el tiempo se verá, si se da una circunstancia de estas. Yo ahora podría decir cualquier cosa y luego no cumplirla, pero como lo tengo muy claro lo digo por delante: quiero jugar aquí siempre.

Pues esta declaración posee un gran valor y seguro que es muy bien recibida por el entorno.

-Tiene su valor, pero la gente que me conoce ya sabe cómo respiro y ya está. Yo soy del Athletic. De todas formas, es una buena señal que haya quien se interese por uno, no es algo negativo, quiere decir que estás trabajando bien. El equipo está bien situado, juega bien al fútbol y la gente se fija. Yo miro el equipo, el club, el ambiente que hay en la caseta, la afición que tenemos y pienso que el futuro aquí es ilusionante, veo una expectativa de hacer algo grande.

Algo grande será, por ejemplo, terminar en la cuarta posición.

-Este equipo está muy unido, es muy solidario en el campo y fuera, corremos mucho y aunque a veces las cosas no nos salgan, hay calidad, todo esto nos da confianza y creo que es posible mantenernos ahí colocados. ¿Por qué no si hemos sido capaces de hacerlo hasta ahora?

Ya han perdido un partido en San Mamés. Es inevitable que esto se produzca, pero se diría que han tomado muy a pecho eso de que en Bilbao no gane nadie.

-El día que perdimos contra el Atlético hablamos de ello y comentamos entre nosotros que por lo menos, si no pasábamos la ronda, había que evitar la derrota. Esto de ganar todo en casa es algo que se nos ha metido en la cabeza. Sabemos que algún día perderemos un partido de Liga, pero de momento ahí están los resultados.