Bilbao. El estadio de Riazor volvió a ser testigo de un mal que parece ser patológico en el Athletic. Una vez más, el conjunto rojiblanco, claro dominador del encuentro, se dejó dos puntos en un partido que debió ganar merced a los méritos contraídos por cada uno de los contendientes. Los bilbainos fallaron de nuevo en los metros finales, en posiciones de ataque, donde se deciden las victorias. Por este motivo, Marcelo Bielsa repitió en rueda de prensa un guion que es conocido por muchos. "Tuvimos dominio, buena recuperación, ataque constante, buen trato de la pelota y goles errados. Esa sería la definición". Quizá aburrido, después de ver cómo en la presente temporada el Athletic se ha dejado en el camino demasiados puntos, el técnico argentino señaló que "el partido es muy fácil de describir y de calificar y no merece profundizar ni abundar".
Pero a pesar del punto, a todas luces injusto, la sensación que dejaron los rojiblancos en su visita a Galicia fue bastante positiva, como lo fue también la imagen ofrecida la pasada semana ante el Real Madrid. "Defendimos bien. La posesión fue intencionada, cuidada. Las llegadas fueron variadas en el segundo tiempo. En el primero predominio en la mitad derecha; después, en el segundo, se compensó. Las actuaciones individuales fueron todas parejas", explicó el técnico argentino antes de asentir tras ser cuestionado si el de ayer había sido el mejor partido de la presente temporada.
Esas buenas sensaciones se truncaron de golpe y porrazo. La expulsión de Ander Iturraspe en el minuto 81 del encuentro fue un golpe demasiado duro para el Athletic, que no supo jugar con diez futbolistas y le cedió la posesión de balón a un Deportivo que no supo aprovechar la superioridad numérica. La decisión del colegiado andaluz Pérez Montero fue muy protestada por los jugadores rojiblancos, que entendieron que la infracción era cuando menos polémica. Bielsa, como de costumbre, evitó polemizar sobre la labor arbitral: "No me gusta calificar a los árbitros, pero la jugada habla por sí sola. No son infalibles, ni mucho menos. No me parece justo enfocar en ese aspecto la explicación de no haber obtenido los tres puntos".
suplencia de Aduriz Sin duda alguna, Fernando Llorente y Aritz Aduriz fueron dos de los protagonistas de la noche. El primero relegó al segundo al banquillo y el argentino explicó que su decisión se debía a que le dio "la impresión de que ni Llorente ni Aduriz estaban para jugar el partido completo. Mi punto de vista es que Aduriz ingresa a un partido que se está jugando mejor que Llorente. A este le cuesta asimilar el ritmo del juego, por lo cual, cuando empieza los encuentros tiene mejor rendimiento que cuando ingresa". Además, Bielsa puntualizó que "la actuación de Llorente me inhibió de hacer el cambio en el entretiempo, pero a medida que el partido fue avanzando, fue perdiendo fuerza".