arrigorriaga. A pocos meses de cumplir las bodas de plata como presidente de la Federación Española de Fútbol (FEF), Ángel María Villar todavía vibra cuando recuerda sus tiempos de futbolista. Y más con un Athletic-Real Madrid a la vuelta de la esquina. El que fuera referente en el centro del campo rojiblanco durante la década de los 70 aprovechó ayer un encuentro informal con periodistas celebrado en las instalaciones del Padura -organizado por la Federación Vizcaina de Fútbol, que este año cumple su centenario- para recordar sus vivencias en San Mamés, los clásicos contra el conjunto merengue, así como para hablar de las problemáticas actuales del fútbol y de lo que puede pasar en los próximos años. Un Villar distendido, que prefirió no contestar algunas preguntas un tanto comprometidas, pero que dejó patente que, al margen del cargo que ocupa, su sentimiento rojiblanco aflora siempre que puede.

Después de jugar diez temporadas en la primera plantilla rojiblanca (en los que disputó un total de 361 partidos y anotó once goles), un periplo que se cortó, según recalcó en varias ocasiones, cuando el Athletic le echó, Villar es una voz cualificada para hablar de todo lo que tiene que ver con el conjunto bilbaino. También de las noches en las que el Real Madrid ha visitado La Catedral, unos partidos que siempre han sido especiales en Bilbao, tal como resaltó el propio presidente de la FEF, que arropó a Iñaki Gómez Mardones y al resto de integrantes de la Vizcaina en lo que es el pistoletazo de salida de los actos que la Federación de este territorio va a organizar en los próximos meses. Eso sí, Villar cree que los Athletic-Real Madrid se han ido descompensando con el paso de las temporadas. Algo que ha perjudicado, a su juicio, los intereses de los leones. "Sí que era el partido del año, pero hay una gran diferencia. Antes, jugando diez partidos, al Madrid le ganábamos cuatro; ahora, se juegan diez partidos y si empatas uno... Esa es la realidad y la gran diferencia", resaltó el máximo dirigente del fútbol español, que no ocultó que Barcelona y Real Madrid están dos escalones por encima del resto de equipos de la Liga BBVA.

Sin querer entrar en polémicas, Villar también valoró la actualidad rojiblanca. Cuestionado por los casos de Fernando Llorente y Fernando Amorebieta, jugadores que tras formarse en Lezama abandonarán el club a final de la presente temporada, no ocultó sus preferencias: "Si me preguntas a mí, como persona que vive y se ha formado en esta tierra, tengo una opinión muy favorable. Mi objetivo era iniciar y acabar mi carrera en el Athletic, y es lo que hice. Qué ocurre, que puede haber otras personas que no lo consideren así, y eso no quiere decir que sea malo. Lo mío no es mejor ni peor, hay que respetar todas las opiniones, tanto por parte de los dirigentes del Athletic, como de los actores directos, que son los jugadores, que tienen su opinión de todo esto". Esta es la forma de ver las cosas del niño que se entrenaba junto a los amigos en Luis Briñas, lanzando el balón frente a la pared de la general de San Mamés, el campo en el que años después formaría en la primera plantilla rojiblanca: "Todos deseábamos jugar en el Athletic hasta el final, bueno, hasta que el Athletic me echó".

el nuevo campo Ante el inminente derrumbe del viejo San Mamés, que la temporada próxima cederá el testigo al nuevo campo, Ángel María Villar no ocultó que le gustaría asistir al último partido de La Catedral, así como al que servirá para inaugurar el coliseo rojiblanco de nueva generación. Pero al margen del Athletic, el máximo dirigente del fútbol estatal -que compagina su cargo con la vicepresidencia de la UEFA y la presidencia de la Comisión Arbitral de la FIFA- agradeció la confianza que depositaron en él los clubes vizcainos para que presidiera la Federación Vizcaina poco después de acabar su carrera como futbolista. Un cargo que años más tarde cambió por el que ostenta en la actualidad, al que no pone fecha de caducidad. "El fútbol vizcaino ha evolucionado mucho y mucha de la culpa la tiene el trabajo de los dirigentes", subrayó Villar, que va a ayudar en todo lo posible a que los actos previstos para celebrar el centenario de la Federación Vizcaina de Fútbol cuenten con invitados de relumbrón, como el seleccionador español, Vicente del Bosque.