Bilbao. Ambos tienen sus respectivas cunas en Francia, el país en el que vieron por primera vez la luz y en el que dieron sus primeras patadas a un balón. Los dos, Aymeric Laporte (Agen, 1994) y Raphael Varane (Lille, 1993), dueños del don de la extrema juventud, representan para muchos las candidaturas más atractivas en pos de adquirir un papel relevante en la retaguardia de la siempre exigente selección francesa, algo que ya ha comenzado a hacer el joven y espigado central madridista.

Y es que a la espera de que Laporte -sancionado para el envite del domingo ante los blancos debido a su expulsión en el Sánchez Pizjuán- pula unos defectos relacionados con la bisoñez y las consiguientes faltas de concentración, Varane, puro portento físico, ya ha logrado dar el salto necesario para erigirse en uno de los centrales de referencia, tanto en el Real Madrid como en su selección. Sin apenas minutos la temporada pasada, la primera del exjugador del Lens como futbolista blanco gracias a la carta de recomendación de Zinedine Zidane, por aquel entonces al servicio del Real Madrid, el portador del dorsal 2 en el club de Chamartín ha sorprendido a propios y extraños desde el comienzo del presente curso abrazado a una madurez y una fiabilidad defensiva que le han catapultado al estrellato.

"Es un chico joven, que ha mostrado una autoridad increíble en su juego y viendo de lo que es capaz de hacer ya en un club como el Real Madrid estamos hablando de un jugador con gran futuro", apuntó el seleccionador galo Didier Deschamps el pasado febrero, cuando una inoportuna lesión en los isquiotibiales impidió al central debuta con la selección absoluta de Francia.

Su estreno como internacional se consumó en el partido de clasificación para el Mundial de 2014 que enfrentó a la selección francesa con Georgia en marzo y que acabó resolviéndose del lado galo por 3-1. Su actuación no hizo sino reafirmar la meteórica progresión de un central al que el propio Laporte no dudó en señalar como una de sus referencias en una entrevista en Francia.

pepe, a la sombra No en vano, mientras los medios de comunicación franceses se frotan las manos ante la posible pareja de centrales que podrían formar el rojiblanco y el madridista en un futuro cada vez más cercano, Varane -ya en la agenda del representante portugués Jorge Mendes- continúa acumulando elogios en el globo futbolístico. A estas alturas de la temporada, nadie resulta ajeno a la impactante categoría de uno de los pocos defensas que han logrado maniatar a Messi y que ha conseguido arrebatar la titularidad a un experimentado central como el portugués Pepe, insustituible para Mourinho hasta la irrupción del galo.

Varane se trata, en definitiva del espejo en el que trata de mirarse el también prometedor Aymeric Laporte, quien lucha por no perder el paso del central de Lille.