Detenido en dos ocasiones, en Logroño y Bilbao, el autor de 42 estafas por 33.000 euros

Se estima que la estafa podría llegar a los 150.000 euros porque hay varias víctimas sin localizar

29.01.2021 | 12:17
Imagen de archivo de varias tarjetas de crédito.

El Grupo de Delitos Tecnológicos de la Brigada Provincial de Policía Judicial de la Jefatura Superior de Policía de la Rioja ha detenido hasta en dos ocasiones al autor de 42 estafas a particulares por valor de casi 33.000 euros en todo el Estado. Los arrestos se han producido en la comunidad riojana y en Bilbao, en colaboración con la Jefatura Superior del País Vasco.

El modus operandi utilizado por el detenido consistía en efectuar compras con las numeraciones de las tarjetas bancarias de sus víctimas en conocidos comercios online de ropa, perfumería y parafarmacia, principalmente. El autor, saltando algunos de los pasos necesarios de la verificación de identidad de los clientes durante el proceso de compra, realizaba varias compras online por importes entre los 150 y 1.500 euros con las tarjetas bancarias de los denunciantes.

La manera de operar en exclusiva en compra "online" permite, mientras la tarjeta esté activada, actuar sin necesidad tener esta de manera física, si bien es necesario que quien actué disponga previamente e los datos de la tarjeta. Ninguno de los denunciantes recuerda haber extraviado los datos del a tarjeta, ni haberla perdido de vista el tiempo suficiente como para que sus datos hayan podido ser copiados.

Los comerciantes online deben incorporar un software específico a modo de pasarela de pago. En el momento de efectuar el mismo, para poder efectuar la compra, esta pasarela solicita ciertos datos de la tarjeta, como su numeración, fecha de caducidad y el código de seguridad.

También puede no solicitar el código de seguridad, pero sí un token de validación que es enviado al terminal asociado a la mencionada tarjeta de crédito de la entidad bancaria. Aquí es donde el autor, empleando determinadas acciones técnicas de manipulación, procede a saltar este paso de solicitud del código de seguridad, evitando que el mismo llegue al terminal de la víctima, se valide la operación y con ellos efectué la compra.

El arrestado realizaba las compras con datos ficticios, mostraba documentación falsificada o perteneciente a personas suplantadas para la recogida de los pedidos en empresas de paquetería o solicitaban los envíos en direcciones de inmuebles desocupados.

DOS DETENCIONES: LOGROÑO Y BILBAO


En uno de los casos, el autor fue detenido cuando acudía a recoger unos paquetes pendientes de recogida por los cargos realizados en las tarjetas de crédito de algunas de las víctimas, las cuales se habían presentado en estas dependencias de esta Jefatura para interponer la correspondiente denuncia.

Tras un examen detallado y exhaustivo de los cargos efectuados en las tarjetas bancarias de las denunciantes, así como de la información obtenida durante la investigación, instruida por el Juzgado número 3 de Logroño y que ha durado un año, se pudo detectar un modus operandi determinado y comprobar que, además de las víctimas de Logroño, había decenas más por todo el Estado que estaban relacionadas con el mismo autor.

Por todo ello, la investigación se extendió a otros hechos del Estado, pudiendo identificar hasta una totalidad de 42 víctimas que habían sufrido cargos fraudulentos similares en sus tarjetas bancarias ascendiendo el importe total de lo denunciado a la cantidad de 32.336,92 euros, aunque se presupone un importe mucho mayor, alrededor de unos 150.000 euros en ocho meses, de otras víctimas por todo el territorio del Estado a las que no se ha podido localizar.


EN BILBAO


Por el examen de la documentación estudiada, se sabe que el autor ha estado actuando por un periodo continuado de dos años. Para la segunda detención, en Bilbao, se contó la colaboración de la Jefatura Superior del País Vasco.

Al sospechoso se le fue intervenido un dispositivo móvil que contenía documentación de carácter personal de otros ciudadanos, extranjeros y españoles, de la que se valía para mostrarla cuando recogía las compras fraudulentas, así como otra información de carácter digital que aportaba para realizar estas compras en los comercios online.