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Día Mundial sin Tabaco

Suecia, el ejemplo de que es posible una sociedad libre de humo

Además del país nórdico, otros estados como Nueva Zelanda, Japón o Reino Unido han conseguido rebajar su tasa de tabaquismo gracias a sus políticas de reducción de daños y al uso de nuevas alternativas sin combustión

Suecia, el ejemplo de que es posible una sociedad libre de humoUnsplash

Cada 31 de mayo se celebra en todo el mundo el Día Mundial sin Tabaco, una ocasión para informar y recordar a las personas sobre los peligros que supone el tabaquismo y reivindicar su derecho a la salud y a proteger a las futuras generaciones.  Los datos oficiales sitúan a Europa en una realidad preocupante con tasas de fumadores que en muchos países superan el 15% e incluso el 20%. De hecho, uno de cada cinco adultos españoles fuma, lo que constata que el cigarrillo sigue siendo un problema estructural de salud pública. No obstante, hay países que llevan años aplicando políticas de reducción de daños, como es el caso de Suecia que, combinadas con las medidas tradicionales de control del tabaco, ha logrado situar la tasa de fumadores adultos en un 3,7%, por debajo del umbral del 5% que marca la OMS para ser considerado un país “libre de humo”. 

Uno de cada cinco adultos españoles fuma, lo que constata que el cigarrillo sigue siendo un problema estructural de salud pública

De esta manera, Suecia fue el primer país de Europa —y posiblemente del mundo— en cumplir el objetivo "smoke-free",adelantándose muchos años a la meta marcada por la UE para 2040. Pero, ¿cómo ha conseguido en solo 15 años reducir su tasa de fumadores del 15% al 3,7%? Su modelo de éxito se explica a través de diferentes elementos; más allá de aplicar las tácticas habituales de prevención y cesación del tabaquismo, el país también ha adoptado políticas de reducción de daños que regulan y gravan las alternativas libres de humo como el snus, las bolsas de nicotina, el tabaco calentado o los cigarrillos electrónicos.

Por ejemplo, en noviembre de 2024, Suecia aumentó el impuesto especial sobre los cigarrillos tradicionales en un 9% y, en paralelo, redujo el impuesto sobre el snus (producto de tabaco sin humo que se coloca entre el labio superior y la encía) en un 20%. De esta manera, los fumadores adultos cuentan con un incentivo adicional para cambiar a esta modalidad sin combustión muy ligada a la cultura e historia sueca.  

Varios estudios, incluidos los realizados por investigadores de la Universidad de Estocolmo y del Royal College of Physicians del Reino Unido, han demostrado que la adopción de alternativas libres de humo ha ayudado a los fumadores suecos a alejarse de los cigarrillos tradicionales. También la FDA (Administración de Alimentos y Medicamentos de EE.UU.) concluyó que los productos de snus de la marca ‘General Snus’ cumplen con los criterios de Producto de Tabaco de Riesgo Modificado (MRTP), y señalan que "reducirán de manera significativa los daños y el riesgo de padecer enfermedades asociadas a los cigarrillos como el cáncer de boca, enfermedades cardíacas, cáncer de pulmón, accidentes cerebrovasculares, enfisema y bronquitis crónica para los consumidores individuales, y redundarán en beneficio de la salud de la población en su conjunto”.  

Los snus están prohibidos en la UE, con una única excepción: Suecia, que negoció una exención cuando entró en la Unión Europea.

Con respecto a las bolsas de nicotina, también muy populares en Suecia, la FDA autorizó en 2025, la comercialización de 20 productos de bolsa de nicotina ZYN tras una extensa revisión científica. Su análisis señala que “dado que las bolsas de nicotina contienen cantidades sustancialmente menores de componentes nocivos que los cigarrillos y la mayoría de los productos del tabaco sin humo, los productos autorizados presentan un riesgo menor de cáncer y otras afecciones graves para la salud que dichos productos”.  

Beneficios en la salud pública

A día de hoy, todas las personas fumadoras son conscientes del daño que el tabaco provoca en el organismo, pero aun así muchas continúan consumiéndolo. Para quienes no pueden o no quieren abandonar este hábito, existe una tercera vía que Suecia y otros países han aplicado: la reducción del daño mediante alternativas con nicotina que, aunque no están exentas de riesgo, representan una mejor opción para los fumadores adultos, ya que eliminan la combustión y el humo.

Cuando se quema un cigarrillo se liberan miles de sustancias químicas, muchas de ellas tóxicas y cancerígenas, responsables de la inmensa mayoría de enfermedades asociadas al tabaquismo, por eso, el debate científico se centra cada vez más en eliminar la combustión. La nicotina, por su parte, es una sustancia química altamente adictiva, pero por sí sola no causa cáncer. 

La reducción del daño puede lograrse con alternativas con nicotina que, aunque no están exentas de riesgo, eliminan la combustión y el humo, principales causas de las enfermedades asociadas al tabaquismo

Las autoridades de salud pública suecas informan a los fumadores sobre la reducción del daño y por qué tiene sentido que los adultos dejen definitivamente el cigarrillo o, en el caso de no poder o no querer, se pasen a alternativas libres de humo. En esta misma línea se ha pronunciado el experto Karl Fagerström quien lleva décadas dedicado al estudio de la dependencia de la nicotina y al tratamiento del tabaquismo; defiende que las políticas contra el tabaco deberían centrarse en reducir el daño que provoca el cigarrillo y no tanto en perseguir cualquier consumo de nicotina. Considera también que “el objetivo de la OMS de lograr que fume menos del 5% de la población no es algo muy valiente. El 5% sigue siendo mucha gente. El objetivo debería ser más bien minimizar el daño tanto como sea posible”, explica.

Bajo esta perspectiva de reducción del daño, los datos de Suecia hablan por sí solos; el país tiene una tasa de mortalidad por tabaquismo de un 39,6% inferior a la media de la UE y, pese a presentar niveles de consumo de tabaco y nicotina similares a otros países europeos, los hombres suecos —tradicionalmente más vinculados al uso del snus— presentan las tasas más bajas de enfermedades relacionadas en la UE. Además, la incidencia del cáncer en Suecia es un 41% menor que en otros estados del viejo continente, lo que corresponde a un nivel un 38% inferior de muertes totales por cáncer. Es más, los datos de 2021 revelaron que Suecia tenía la tasa estandarizada de mortalidad por cáncer de pulmón en hombres más baja de la UE.  

Según apunta la OCDE (Organización para la Cooperación y el Desarrollo Económicos), también se prevé que Suecia tenga el menor aumento del gasto sanitario per cápita en atención oncológica durante el periodo 2023-2050, mientras que los mayores aumentos se prevén en Chipre, España y Polonia, donde se estima que el “gasto sanitario per cápita en la atención del cáncer crezca en una media de más del 80%".

Los datos de 2021 revelaron que Suecia tenía la tasa estandarizada de mortalidad por cáncer de pulmón en hombres más baja de la UE

La estela de otros países

Suecia es un caso de estudio, pero no el único ya que son varios los países que han incorporado estrategias de reducción del daño en sus políticas antitabaco. En 2023, el Gobierno británico lanzó un plan para facilitar kits de vapeo a un millón de fumadores adultos, mientras que el Servicio de Salud Nacional (NHS) promueve activamente el vapeo como alternativa al cigarrillo en sus campañas oficiales. Su tasa de fumadores está en torno al 10%. En los últimos 10 años, millones de fumadores adultos japoneses han empezado a utilizar dispositivos para tabaco calentado, lo que ha provocado un descenso sin precedentes del 52% en las ventas de cigarrillos.

Portugal, por su parte, ha optado por regular las bolsas de nicotina e integrarlas en su sistema fiscal en lugar de prohibirlas, con el objetivo de reforzar el control y reducir el comercio ilícito. Nueva Zelanda, cuya tasa se encuentra en el 6,8%, también ha incorporado un enfoque de reducción del daño dentro de su estrategia para avanzar hacia una generación libre de humo, promoviendo alternativas menos nocivas para fumadores adultos junto con medidas estrictas de prevención y regulación de cara a los jóvenes.

Regulación

Una de las principales reticencias que generan las nuevas alternativas con nicotina es que puedan convertirse en un reclamo para los jóvenes bajo la falsa percepción de que son inocuas. Sin embargo, aunque pueden reducir la exposición a sustancias derivadas de la combustión, no están exentas de riesgo. A esta preocupación se suma el crecimiento del mercado irregular. Según un estudio reciente del Instituto Fraunhofer IIS, hasta el 48% del mercado europeo de vapeo procede de canales ilícitos o no regulados.

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El pasado septiembre, el Consejo de Ministros aprobó en 2025 un anteproyecto de ley Antitabaco que incluye nuevas medidas frente al tabaquismo y la regulación de productos relacionados con el tabaco. En líneas generales, el texto prohíbe el consumo de tabaco a menores, amplía los espacios sin humo, propone restringir más el vapeo y prohíbe la venta de cigarrillos electrónicos desechables aunque esas medidas dependen de su tramitación legislativa para entrar en vigor. 

En este contexto, el sector también reclama una regulación más estricta de la comercialización de estos productos, limitando su venta a tiendas especializadas y estancos, y eliminando los puntos de venta libre. También pide restringir elementos especialmente atractivos para menores, como determinados saborizantes o dispositivos con apariencia de juguetes. En esta misma línea se sitúa una Proposición No de Ley (PNL) acordada entre PSOE y PP que plantea dejar fuera de la comercialización a bazares, supermercados generalistas y plataformas digitales sin controles efectivos de verificación de edad. Limitar la venta a canales especializados permitiría mejorar la trazabilidad de los productos y reforzar la protección de los menores.