Osakidetza ha atendido en la última década a 387 mujeres víctimas de la mutilación genital femenina, mayoritariamente nacidas en países de África subsahariana y cerca de un 30% menores de 14 años.

El Servicio Vasco de Salud cuenta desde 2016 con una guía de actuaciones dirigida a profesionales sanitarios y sociosanitarios para atender a mujeres y niñas que sufran esta práctica reconocida internacionalmente como una grave violación de los derechos humanos que provoca graves consecuencias para la salud física y mental de las víctimas.

El Departamento vasco tiene contabilizados datos sobre mujeres y niñas atendidas desde 2013 (2 en 2013 y otras 2 en 2014), pero es desde 2016 cuando la detección de estas mutilaciones es más notable, con 25 casos ese año que se elevan hasta los 387 en una década, según se recoge en una respuesta parlamentaria a Vox, del consejero de Salud, Alberto Martínez.

En lo que va de 2026 Osakidetza ha atendido a 17 mujeres y niñas. El año con más casos detectados fue el pasado, con 76, seguido de 2024 con 68 víctimas de la eliminación parcial o total de los genitales externos llevada a cabo por razones culturales o de otro tipo, pero nunca terapéuticas.

Por edades, cerca de un 30% (113) de las víctimas que han pasado por los servicios sanitarios públicos en Euskadi tenían menos de 14 años y un total de 17 entre 14 y 20 años.

Mayoritariamente son mujeres nacidas en países de África subsahariana -102 de ellas en Nigeria -donde la mutilación genital femenina es una práctica más habitual, aunque 95 del total han nacido en España.