El presidente de la Conferencia Episcopal Española (CEE), Luis Argüello, ha afirmado este jueves, en alusión al caso Noelia, la joven de Barcelona de 25 años afectada por una paraplejia que ha solicitado la eutanasia, que su sufrimiento "estremece", pero "su verdadero alivio no es el suicidio".
En un mensaje en la red social X, Argüello ha lamentado que "si la muerte provocada es la solución a los problemas, todo está permitido" y ha advertido de que "un médico no puede ser brazo ejecutor de una sentencia de muerte por muy legal, empoderada y compasiva que parezca".
Eutanasia de Noelia
Noelia recibirá este jueves la eutanasia a la que se opone su padre y su madre, aunque ella ha decidido acompañarla a la hora de recibirla. Se trata de un caso muy mediático después de que el progenitor haya agotado todas las vías legales para tratar de frenar la decisión de su hija.
El proceso judicial comenzó cuando éste recurrió la resolución de la Comisión de Garantía y Evaluación de Catalunya, de 18 de julio de 2024, por la que se concedió la autorización de la eutanasia de su hija, mayor de edad, y de inmediato el juzgado acordó suspenderla de forma cautelar.
Recurso a Europa
Posteriormente, el caso pasó por el juzgado, el Tribunal Superior de Justicia de Catalunya (TSJC), el Supremo y el Constitucional, que inadmitió el último recurso, en el que el padre, quien volvía a pedir suspender de forma cautelarísima la eutanasia. Tras recurrir la sentencia ante el Tribunal Europeo de Derechos Humanos (TEDH), finalmente, este ha rechazado paralizar la muerte de la joven catalana.
Un caso sobre el que se ha pronunciado este jueves el presidente de la CEE para considerar que "un médico no puede ser brazo ejecutor de una sentencia de muerte por muy legal, empoderada y compasiva que parezca". "Oremos por Noelia, su sufrimiento estremece, pero su verdadero alivio no es el suicidio", concluye el presidente de la CEE.