Las copiosas precipitaciones de los últimos días parecen ser la causa del derrumbamiento de una parte del lienzo interior de la Muralla de Lugo la pasada noche, si bien no se trata de la muralla romana original sino de una reforma posterior.
El incidente se ha producido a la altura de la Rúa do Moucho, entre las puertas del Carme y Santiago, cerca del Pazo de Montenegro, el Museo Universitario de la Domus do Mitreo y la Praza de Pío XII, a donde da la fachada principal de la catedral de la ciudad.
El derrumbe se produjo poco antes de la medianoche, en un tramo de unos seis o siete metros, muy cerca de la entrada de un local de hostelería, aunque afortunadamente no hubo que lamentar daños personales. La zona afectada ya ha sido acordonada por la Policía Local.
Seguridad y primeras actuaciones
Hasta el lugar en el que se produjo este incidente se desplazó este domingo el alcalde de Lugo, Miguel Fernández, acompañado por el arqueólogo municipal, Enrique González.
"Está claro que la Muralla es nuestro referente, nuestro símbolo, el elemento más importante de nuestro patrimonio y, por lo tanto, lamentamos que haya ocurrido este incidente”, informó el alcalde en declaraciones a los medios de comunicación, donde indicó que las intensas lluvias parecen estar en el origen del derrumbe.
Y aseguró que el Ayuntamiento de Lugo, desde el primer momento, tomó las medidas de seguridad necesarias, en colaboración con la Policía Local, la arquitecta y el arqueólogo municipal: “Se perimetró todo la zona y se desplazaron agentes para garantizar la seguridad”, precisó.
Petición de agilidad en la restauración
En cuanto a la restauración del monumento, aprovechó para pedirle a la Xunta de Galicia que “actúe con la máxima agilidad y celeridad posible”, y dijo que el Ayuntamiento de Lugo se pone “enteramente a su disposición para la tramitación de licencias y de los permisos necesarios”.
“Es importante que restauremos la Muralla cuanto antes y con las debidas garantías que establece el plan director” del monumento, e insistió en la colaboración del consistorio “para que quede impecable, como estaba antes”.
En cuanto a las causas de este derrumbamiento, Fernández apuntó a la sucesión de borrascas que han provocado la caída de copiosas precipitaciones sobre la ciudad de Lugo en las últimas semanas. “Es lo que dicen los técnicos y el sentido común”, apostilló.
Un tramo reformado y control permanente
Por su parte, el arquitecto municipal precisó que el tramo que se vino abajo es un parte del lienzo interior que no se corresponde con la Muralla original romana.
“Es una reforma, probablemente del siglo XIX, que se cae porque el relleno interior es de tierra y escombro, que no está bien consolidado”, dijo.
“Lógicamente, fue mucha agua la que lleva caído en estos días”, señaló Enrique González, y esa puede ser la causa del derrumbe, porque “no es la parte original romana”, que es “muy difícil que se caiga, por la forma en la que fue concebida. Por no decir casi imposible”.
Aclaró, en todo caso, que son “incidencias puntuales, muy difíciles de determinar”, algo “excepcional”. Recordó que existe un plan director de conservación del monumento mediante el cual se evalúa “toda la Muralla” de forma permanente para “controlar aquellas partes que pueden ser objeto de algún tipo de daño o derrumbe”.
Es un control, recordó, que se hace casi “diariamente”. De hecho, afirmó que la Muralla está “bien estudiada, bien controlada y los estudios que se hicieron en los últimos años permiten saber cuáles son las partes reformadas” y, por lo tanto, las que tienen mayor riesgo de padecer algún tipo de incidente.