Y perdona nuestras erratas...

La errata, faena antigua que data al menos de 1440 cuando Gutenberg inventó la imprenta, es prima del despiste, de la prisa y del error, origina enfados y conflictos, y abundantes carcajadas. La cosecha de 2020 también fue muy fértil

20.01.2021 | 00:53
Las erratas, errores y gazapos se sucedieron en 2020 ratificando que no sufren el menor riesgo de extinción, a lo que se añade un anuncio de venta de esclavos que se publicaba hace no tanto, un siglo y poco más, y es que no somos nada.

A como nosotros perdonamos a nuestros correctores. Los chistógrafos de la época referían la que se organizó al publicarse la esquela de la señora de un preboste de aquellos de camisa azul, bigotillo y gafas oscuras, bautizada doña Purificación y conocida por doña Pura como se quiso indicar entre paréntesis, y al teclista de le escapó una t donde debía ir una r, una desgracia involuntaria que le costó el puesto y al que no le dieron matarile de milagro.

La academia define la errata como la equivocación material cometida en lo impreso o manuscrito, y nada de recurrir a los duendecillos de la imprenta que ya se quedó en que no existen. Pero haberlas haylas, y más en los periódicos donde privan las prisas y el cierre es inexorable. O confías, siempre mal hecho, en el corrector de Google que es la escojonación y te buscas la ruina.

Dicen los que saben que en la del Ingenioso hidalgo... a Cervantes se le contaron 80 erratas, y eso que preside el día del libro, y Mario Benedetti afirmaba que "la perfección es una pulida corrección de errores". Y el más cercano Jorge Oteiza sostenía que para que una obra sea perfecta debe contener algún pequeño error, humanos como somos.

El caso es que ni las más adelantadas tecnologías han conseguido acabar con las erratas, ni con sus primos el despiste, el error y las prisas, y a quienes practican (amos) el innoble deporte de la busca y captura la cosecha anual se nos ofrece jugosa y abundante. Igual que ha ocurrido el último año de desastre y la fatiga pandémica que ha originado.

funcionarios
 

Hasta ahora se decía que eran insaciables y que se reían del ministro ("usted se irá y yo seguiré aquí") pero ni soñábamos que fueran "2.208 millones de funcionarios", de ahí el déficit del país, osea. Se sabía del hacinamiento por los alquileres, aunque no que al registrar una casa se hallaran "otras 57.000 personas", la necesidad parece. Y la diaria lectura del horóscopo, en el que no creen pero muchos diarios los incluyen, si perteneces a Tauro te puedes llevar la sorpresa de que "todos los hijos de puta de este signo serán acuchillados". Hombre, que tampoco es eso, y tampoco motivo suficiente por mucho que se idolatre al tenista Rafa Nadal como para que a su rival se le trate de "puto serbio" y es que con ese divieso que le ha salido a la democracia, ese exabrupto de Vox se están perdiendo hasta las buenas costumbres.

En estos tiempos tan raros, quizás lo explicara el emérito (o su hijo, o lo mismo la inefable Isabel Ayuso) como "hasta 1.150 millones de euros se puede ahorrar en un año un comprador madrileño", o que se usen unos calcetines donde esconder "una caja de balines y la escopeta", o ver como una navaja de 11 centímetros "merodeaba por el polígono industrial" y despertó las sospechas de la policía que no es tonta, y que Cantabria necesita más cárceles porque "tiene 137,73 reclusos por habitante", nada menos.

O lo de la pandemia que por eso del cierre "perianal" de Burgos y de que este año va a morir gente "que no había muerto nunca", encima de la huelga de médicos "y enfermos", lo contrario que ese diputado de Turismo que vuelve a trabajar "tras morir" casi ahogado. Y luego está lo del tiempo, que el meteorólogo de turno ya advierte que trae "alguna preocupación" aunque aislada y a pesar de que estamos en invierno en Baztan nos predicen que vamos a tener un día ¡a 66 grados! de máxima y 16 de mínima, que tampoco está mal.

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