Iritzia

Buenas enseñanzas de una experiencia complicada

26.12.2020 | 02:16

Amediados del curso pasado, la pandemia alteró la docencia, la investigación y la gestión en el seno de la Universidad del País Vasco. Ninguna circunstancia lo había hecho de forma tan súbita y profunda a lo largo de su historia, pero la respuesta de la comunidad universitaria ha sido extraordinaria.

Hubo que reconfigurar, en tiempo mínimo, miles de asignaturas, la forma de impartir la docencia y el soporte técnico que debía sostenerla. La plataforma EHU edonondik estableció las bases para el desarrollo de la docencia no presencial. La respuesta de la comunidad universitaria fue rápida y eficaz.

La investigación se vio afectada negativamente, pero nuestra universidad pública mostró su capacidad de generar conocimiento abordando desde diferentes ópticas el fenómeno de la pandemia: epidemiología, microbiología, ingeniería, fisioterapia, enfermería, psicología, economía, filosofía€ Era nuestra obligación como servicio público conocer y dar a conocer el enemigo biológico y social al que debíamos enfrentarnos.

La divulgación también fue necesaria: un número notable de docentes ofrecían y siguen ofreciendo información pormenorizada, desde su especialidad, aportando claves para vivir el presente, entender el pasado y preparar el futuro.

La Universidad del País Vasco supo hacer frente a esa situación con decisión y valentía. Era una responsabilidad colectiva y el mérito de la respuesta es también colectivo. Con escasas excepciones, toda la comunidad universitaria ha afrontado con éxito una crisis dura en lo académico y lo humano. El sentimiento que prevalece es el de orgullo por el enorme esfuerzo realizado en un contexto tan difícil. Hoy la UPV/EHU desarrolla su labor docente e investigadora en las mejores condiciones posibles: ese es su compromiso y lo seguirá siendo en el futuro.

Rectora de la UPV/EHU

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