Catedrática de economía aplicada y candidata a rectora de la UPV/EHU

Eva Ferreira: "Los estudiantes de hoy serán los emprendedores del futuro, los que darán valor añadido a la economía"

07.11.2020 | 08:17
Eva Ferreira, catedrática de economía aplicada y candidata a rectora de la UPV/EHU.

Con una extensa experiencia en la gestión, la matemática Eva Ferreira se muestra satisfecha por ser la primera mujer en suceder a otra rectora, Nekane Balluerka. "No sé por qué se extrañan de que una mujer suceda a otra en el cargo; ellos lo llevan haciendo siglos", dice

Hace hincapié en la necesidad de tener una comunicación fluida y amable con los estudiantes. Por eso, pondrá todo su esfuerzo en acercarse a ellos con sus herramientas virtuales. "Nuestros estudiantes de ahora serán los emprendedores del futuro, los que aportarán valor añadido a la economía, con puestos de trabajo dignos", dice Eva Ferreira (Barakaldo, 1963) candidata a rectora de la Universidad del País Vasco (UPV/EHU).

¿Qué le impulsa a presentarse a rectora: carrera, servicio a la universidad, mejorar cosas concretas...?

—Todo un poco, el servicio a la universidad, a la sociedad. En el último año me he encontrado con el impulso vital fuerte y suficiente para tomar la decisión. Al hilo del inicio de la pandemia en marzo me encontré con ganas, porque sentí que era el momento para impulsar más que nunca la universidad pública.

El pasado día 4 finalizó el plazo de presentación de candidaturas a rectora y la de usted es la única. ¿Es buena o mala noticia?

—Depende de cómo se mire. Por un lado se podía pensar que es negativo, ya que no hay debate para contrarrestar dos o más proyectos para la universidad vasca. A mí como candidata me resultaría más fácil hablar de un proyecto contraponiéndolo con otro alternativo, siempre es más fácil. Pero el hecho de que no surjan nuevas candidaturas también puede dar pie a pensar que es un voto de confianza, entre otras razones porque no es ningún secreto que soy una persona que ha estado institucionalmente implicada en otros equipos rectorales y tengo el apoyo de la persona que está todavía hoy al frente de la universidad pública vasca.

Presenta una plancha igualitaria en cuanto a género. ¿También en el reparto de los campus y en el de áreas: ciencias, humanidades, sociales, tecnológicas?

—La plancha está equilibrada. En los campus se ha mantenido la proporcionalidad sobre la presencia en Araba, Bizkaia y Gipuzkoa y también en áreas del conocimiento. Es importante que las mujeres estén representadas en las grandes ramas del saber y hay que ser muy sensibles sobre cómo aportar conocimiento en la UPV/EHU.

Quieren hablar de salud y sacan imágenes de edificios de hospitales; hablan de transporte y presentan estaciones y trenes, aeropuertos. Hablamos de universidad y ¿de qué tenemos que ocuparnos: de edificios, de máquinas? o ¿de alumnos, investigadores e interacción con la ciudadanía?

Diría que de las tres. Como imagen física están las aulas, los laboratorios, las bibliotecas, los foros de debate, los despachos... Allí donde se produce el conocimiento eso también es universidad, así como el trabajo colaboratorio con el sector empresarial, social, esto también es universidad, porque todos somos universidad.

Desde el punto de vista estructural, tenemos una universidad distribuida en tres campus alejados, muy descentralizada. ¿Qué carencias o necesidades observa y qué desea mejorar o corregir?

—Esta es una universidad única que tiene su identidad propia muy marcada, evidentemente con una visión descentralizada hasta el punto de máxima eficacia que nos permite el modelo de campus con tres vicerrectores. Además de mejorar la colaboración, lo que nos queda en este aspecto es la búsqueda del equilibrio de identidad en sus tres campus.

Desde el punto de vista del profesorado, ¿qué propuestas trae su equipo para fomentar una docencia que camina hacia la transformación digital y la internacionalización?

—Insisto en el concepto de evolución, porque la UPV/EHU evoluciona desde su nacimiento en su forma y modo de generar conocimiento, transferirlo y relacionarlo con otros centros de formación. En este sentido, la generación digital es en la que estamos ahora; una revolución rápida y prioritaria, pero con el objetivo de lograr carreras laborales efectivas que sean individualmente atractivas, motivadoras y que estén aliadas con los objetivos globales de la universidad. Tenemos que valorar más la investigación y necesitamos que la gente sea capaz de generar conocimientos, pero también precisamos personas que sepan difundirlos y hacer un trabajo colaborativo con la sociedad. Y formar excelentemente a sus estudiantes. No todo el profesorado debe hacer de todo. Tiene que hacer un mínimo en investigación y formación, pero luego deben de ser capaces de redefinir carreras profesionales, incentivadoras y motivadoras. Además de la formación hay investigación y gestión.

¿Qué propuestas presentan para atraer talento docente e investigador? ¿Solo el atractivo económico sería suficiente? ¿Cómo fomentar el atractivo de un ambiente investigador, de inquietud intelectual?

—Es una buena pregunta porque en las decisiones humanas y laborales el incentivo económico también forma parte de nuestras vidas, es una realidad que no se puede negar. Pero entre el profesor y los investigadores universitarios no todo tiene que ver con el factor económico. Juega una parte importante el factor del reconocimiento, trabajar en lo que nos gusta, llevar a cabo investigaciones en condiciones adecuadas, tener acceso a una docencia innovadora y gratificante, contar con grupos de trabajo colaborativos, hacer una buena política universitaria y desarrollar labores de divulgación y transferencia.

Desde el punto de vista del alumnado, ¿qué propuestas presentan para incentivar su participación?

—Esta es la gran incógnita. Cómo hacer que el alumnado participe en cantidad y calidad. Es difícil pero hay que llegar a ellos. Las herramientas que utilizábamos en nuestra época de estudiantes ya no sirven. Ahora usan unos canales de información internos y externos distintos. Vamos a configurar un grupo con un vicerrectorado al frente para llegar a los jóvenes. La labor de pedagogía también es importante para llegar a ellos.

¿Cómo?

—Con reuniones y actos que les resulten atractivos. Los estudiantes de 2020 tienen muchas cosas en común con los que estudiábamos hace décadas, pero son muy distintos. No podemos usar las mismas formas de comunicarnos con ellos que antiguamente.

¿Qué propuestas hacen para favorecer su empleabilidad cuando acaban sus estudios?

—En este camino tenemos mucho recorrido realizado y vamos a seguir fomentándolo. Por un lado, están los centros de empleo donde hay mucho asesoramiento que se hace con los estudiantes para favorecerles la entrada laboral. Sin embargo, como universidad, algo que nos toca muy directamente es que tengan la oportunidad de hacer prácticas en empresas. La formación dual está siendo muy exitosa y la seguiremos impulsando.

Abogan por impulsar el inglés. ¿Cómo?, ¿aumentado la oferta para aprenderlo o fomentándola como lengua vehicular?

—La universidad lo que tiene que hacer es favorecer el aprendizaje en otras lenguas. Y desde ese punto de vista, lo que es claro es que el inglés como lengua franca para los trabajos de investigación es una pieza clave. Es una realidad que está ahí. Ya hay un grado completo, y sí, queremos seguir aumentando la oferta en inglés, o por lo menos que tenga una parte destacada de su docencia en inglés.

Proponen incrementar su colaboración con universidades europeas. ¿Entre el covid y el adiós británico, esto será más difícil y proyectos tipo Erasmus se tambalearán?

—Los reformaremos. Es cierto que no hay sustitución para la presencia física. Es una realidad. Sin embargo, no se trata de que cambiemos y realicemos todas las estancias virtuales, aunque sí que hay un hueco para que tengamos colaboraciones. Debemos conseguir compaginar lo presencial con lo virtual; y cuando se normalice la situación, hacer hincapié en la parte presencial, que es fundamental. Las estancias lo ideal sería que fueran presenciales, porque se trata de que el alumnado que llegue al País Vasco se impregne, no solo del conocimiento, sino también de la parte cultural, de la lingüística, de la idiosincrasia de nuestro pueblo. Y para el alumnado vasco que sale fuera, lo mismo. Si ahora no lo podemos hacer de forma presencial, tendremos la forma virtual.

Quieren responder mejor a las demandas y retos de la sociedad. ¿La universidad es una desconocida en nuestro entorno? ¿Cómo plantean comunicar mejor a la sociedad el trabajo que desarrolla?

—No creo que la UPV/EHU sea una gran desconocida para el gran público. Como institución, según el Sociobarómetro de 2019, es una de las más valoradas y también de las más reconocidas. Tal vez lo que no está suficientemente explicado es que además de formar a graduados y graduadas, también somos una fuente de transmisión del conocimiento a la sociedad. Con el covid-19 se ha oído en los medios y en foros de debate a muchos de nuestros profesionales. Gente experta en la pandemia: sanitarios, salud pública, de recogida de datos, especialistas en tecnología clave. Eso está ahí y es un valor muy reconocido por la comunidad científica, pero también por la sociedad.

¿Les falta visibilidad?

—Aún no hemos logrado poner en valor social todo el trabajo de nuestra gente. Mi empeño es contar a la sociedad todo lo que se hace desde la universidad pública vasca bajo el paraguas de los Objetivos de Desarrollo Sostenible de Naciones Unidas. Es un formato en el que nos sentimos cómodos y en el que trabajamos para lograr una Euskadi más solidaria, más en consonancia con los grandes retos, como el cambio climático.

La universidad de Euskadi usa el castellano y quiere vehicular en inglés. ¿Qué presencia plantean para el euskera?

—El euskera tiene una altísima frecuencia en la UPV/EHU. No creo que exista un colectivo de personas que pasan por nuestra universidad –estudiantes, profesorado, gente de paso...–, en el que la presencia y la comunicación del euskera sea tan amplia. En los términos de formación está también en plena normalidad, igual que el castellano. No existe otra universidad donde haya una formación en euskera como la nuestra, desde la raíz de nuestro idioma y con las ramas abiertas al mundo. No queremos compartimentos estancos, sino que el euskera y la cultura sean transversales. En el ámbito de la investigación cada vez hay más y con importantes logros de reconocimiento.

Elecciones

implicación de toda la UPV/EHU

Del 9 al 23 de noviembre. Cerrada la lista el pasado día 4, el lunes comienza la campaña y el plazo para votar para todos los que componen la comunidad universitaria vasca. Dada la situación de crisis sanitaria provocada por la pandemia del covid-19, se podrá podrá depositar el voto de forma presencial en los lugares habilitados para ello en los centros, por si alguien durante la semana de la votación oficial que será el día 26 de noviembre no pudiera acudir al centro. Como solo hay una lista electoral para formar el nuevo equipo rectoral, la expectativa está en saber el refrendo con el que contará.

Dispuesta a hablar con todos. La candidata muestra su intención de estar a disposición de todas las personas que requieran aclaraciones y a escuchar, por supuesto, las propuestas de las personas interesadas en mejorar el funcionamiento de la universidad pública vasca. La web de la campaña www.evaferreira.eus.

"Este equipo rectoral va a poner en valor y a trabajar para dar mayor visibilidad social al trabajo de todos sus profesionales; nos lo debemos y nos falta hacerlo"

"No existe otra universidad donde haya una formación en euskera como la nuestra; en la UPV/EHU estamos desde la raíz de nuestro idioma con todas las ramas abiertas"

"Tenemos un largo camino ya realizado, pero hemos de continuar incentivando los programas de formación dual y la colaboración con las empresas"

"Nuestra universidad, según el Sociobarómetro de 2019, es de las instituciones más reconocida y valorada por la ciudadanía vasca, pero hay que acercarse más a esta"