bilbao. El mundo del periodismo gráfico gasteiztarra se encuentra de luto. Antonio Guallar Crespo, fotógrafo que desarrolló el grueso de su carrera profesional en diferentes medios de comunicación del territorio, falleció este pasado domingo, a la edad de 81 años, en un pequeño pueblo de Valdegovía, donde vivía retirado desde hace ya muchos años, tras jubilarse de su último trabajo, precisamente en este diario.
Guallar demostró su maestría detrás del objetivo en periódicos históricos como los desaparecidos El Pensamiento Alavés, Norte Express, así como en la agencia de noticias Efe o el diario DEIA. "Era una institución aquí", reconocía ayer en declaraciones a este periódico quien fuera redactor jefe de la sección de fotografía de este diario y que le conoció personalmente, Ángel Ruiz de Azúa.
Por su relación laboral con Antonio Guallar, Ruiz de Azúa le recuerda como "un hombre muy movido, con una capacidad de trabajo impresionante. Era un trabajador incansable, nunca ponía pegas a nada y estaba dispuesto a hacer cualquier trabajo y se ofrecía a realizarlo fuera la hora que fuera y estuviera donde estuviera".
Este excompañero habla también de él como una persona fuerte y campechana. "Siempre le recuerdo en su moto, siempre despechugado; y mira que en Gasteiz a veces hace frío, pues él nunca tenía".
un hombre querido A pesar de ser un hombre "muy especial y solitario", como le recuerda otro de sus numerosos excompañeros de trabajo, Guallar era muy querido en Gasteiz, donde disparó su cámara miles de veces y consiguió las miles de instantáneas que configuraron su trayectoria profesional.
Tras una dilatada carrera, a Guallar le llegó la hora de la jubilación precisamente cuando trabajaba en la delegación que este diario poseía en Gasteiz. "Pero incluso después de jubilarse siguió echando una cable al periódico y lo hizo hasta la digitalización de las imágenes, que para él era un salto enorme y ya no manejaba".
Pese a que ya llevaba cerca de dos décadas jubilado, su imagen permanecía viva en el imaginario colectivo del mundo de la fotografía del territorio. Gafas de sol, bigote y txapela y desplazándose con su moto Lambretta.
Guallar Crespo fue incinerado anteayer en el tanatorio Virgen Blanca de la capital alavesa y sus restos fueron trasladados a Logroño.