Los 33 mineros hablan con sus familias a través de videoconferencia
Un sistema de fibra óptica permite ver y oír a los trabajadores encerrados en la mina chilena San José
Santiago de Chile. Los 33 mineros atrapados en el norte de Chile y sus allegados mantuvieron ayer sábado la primera videoconferencia en tiempo real desde el pasado 5 de agosto, cuando quedaron encerrados, lo que provocó mucha emoción en el campamento Esperanza.
Fue alrededor de un minuto de conversación entre cada minero y algunos de sus familiares. Gracias a un sistema de comunicación de fibra óptica, las familias pudieron ver y oír a los trabajadores, mientras que en las entrañas de la mina ellos solo pudieron escuchar las palabras que les llegaron del exterior.
Jéssica Salgado, esposa del minero Alex Vega, de 31 años, no ocultó su emoción tras el breve encuentro: "lo vi de muy buen semblante, afeitadito, no como la vez pasada".
Elías Barrios, el padre de Jhonny Barrios, el minero que se ha convertido en el médico dentro del yacimiento gracias a sus conocimientos de enfermería, comentó visiblemente emocionado que su hijo está "muy bien". "Ha mandado un saludo a todas las familias, y yo le dije que tuviera fuerza, que ya falta poco para salir", explicó Barrios.
En cuanto al rescate, el Gobierno aseguró que sigue barajando tres alternativas, aunque hasta ahora solo una de ellas ha empezado a excavar la mina. La Oficina Nacional de Emergencia (Onami) informó de que la perforadora Raise Borer Strata 950, que empezó a cavar el martes pasado, alcanzó los 41 metros de profundidad. Los trabajos con esta máquina se están desarrollando más despacio de lo esperado debido al hallazgo de fallas geológicas en la roca, algo que los socorristas afirman que es habitual durante los primeros cien metros de excavación.
La segunda alternativa, el llamado Plan B, es la perforación que empezará probablemente hoy domingo una segunda máquina, la Schramm T-130, que ensanchará una de las sondas utilizadas para comunicarse con la galería para convertirla en eventual vía de evacuación. En el campamento Esperanza, a los pies de la mina, las familias de los trabajadores atrapados bautizaron a esta perforadora como La Milagrosa, convencidas de que permitirá rescatar a sus seres queridos antes de los tres o cuatro meses que estiman las autoridades. La máquina llegó a la mina el viernes y los equipos de socorro trabajaron ayer en su puesta a punto para que el domingo pueda empezar a excavar.
Más en Sociedad
-
La AESAN advierte de la presencia de pescado sin etiquetar en un complemento alimenticio
-
Más de la mitad de la juventud rural de Euskadi quiere emanciparse en su propio municipio
-
David Bustamante, Daniel Diges y Diana Navarro actuarán durante el encuentro con el Papa en el Bernabéu
-
¿Podrían ratas nadadoras llevar a tierra el hantavirus?