donostia. Con la sensación de haber dejado atrás una pesadilla, Paco Larrañaga aterrizó ayer a las 23.34 horas en el aeropuerto de Barajas, desde donde fue trasladado a la prisión de Soto del Real. El Ministerio de Interior llevó a cabo la operación con toda discreción. En el aeropuerto madrileño le esperaban entre otras personas su tía Tota Cardona, su prima Maisha Ortoll, y su abogado, Javier Viada, además del diputado Juan Moscoso. Larrañaga fue conducido a la comisaría de la Policía Nacional en la terminal T4 donde se reunió con sus familiares antes de ser trasladado a la prisión de Soto del Real en Madrid.

Poco después, la sección primera de la sala de lo penal de la Audiencia Nacional, que lleva los procedimientos relacionados con los españoles condenados en el extranjero, ordenó el ingreso del preso de origen guipuzcoano en el centro penitenciario madrileño, donde será recluido hasta nueva orden.

La elección de la cárcel de Soto del Real se debe a que es el centro de primer ingreso de los extraditados, aunque posteriormente la administración penitenciaria decidirá en qué prisión termina Larrañaga.

Su abogado, Javier Viada, reveló ayer a este periódico que a lo largo de la jornada de hoy, una vez que pase a disposición judicial, podrá conocerse la cárcel y el régimen en el que este joven de 31 años cumplirá condena por el secuestro, violación y asesinato de dos hermanas en Cebú (Filipinas), delitos de los que él siempre se ha declarado inocente. La familia se muestra esperanzada en que Larrañaga sea trasladado a la prisión de Martutene o a Barcelona, únicos lugares donde tiene familiares.

complicado traslado El traslado no ha sido ni mucho menos sencillo. Los padres del chaval aterrizan hoy a las 8.00 horas en Madrid porque no han querido entorpecer en ningún momento el complicado traslado de Larrañaga. La repercusión mediática que ha llegado a tener el caso, considerado en Filipinas como el crimen del siglo, ha provocado que los familiares de las hermanas Jaqueline y Manjoy Chiong, víctimas de la violación y el asesinato, hayan hecho todo cuanto estaba en su mano para evitar el traslado.

A los padres de Larrañaga, según relató a este periódico el abogado, se les ha estado siguiendo durante los últimos días para saber qué vuelo iba coger su hijo. En los últimos días la llama de la crispación se había reavivado. Cada vez eran más las voces en el país que decían que "no había que dejarle ir", lo que llegó a suscitar cierta preocupación en el entorno familiar del reo. "Lo que más interesaba era garantizar la seguridad del joven. Por eso, la madre no se ha sacado el visado hasta última hora. El billete se cogió ayer (por el lunes) con carácter inmediato una vez que Paco tomó el vuelo", detalló el letrado.

La familia filipina de Larrañaga tiene pensado acudir al Estado durante una temporada para estar cerca del joven en los primeros momentos de su nueva etapa. Sus parientes residentes en el País Vasco han confesado que intentarán hacerles la estancia "lo más agradable posible" para que "entre todos" se pueda "paliar un poco el sufrimiento que han pasado", según explicó Francisco Larrañaga, el tío del condenado.

acuerdo bilateral El traslado de Larrañaga fue llevado a cabo por agentes de la Policía Nacional adscritos a la Unidad de Cooperación Policial Internacional de la Comisaría General de Policía Judicial.

Los policías viajaron hasta Manila hace unos días a la espera de que se autorizara la salida de Larrañaga después de que en 2007 se firmara un acuerdo bilateral entre España y Filipinas para el traslado de presos.

Francisco Larrañaga salió de Manila en un vuelo comercial de la compañía KLM. El joven, que confesó sentirse "bien de ánimo", viajó acompañado por el director general de Asuntos Consulares, Miguel Angel Frutos, además de varios agentes de policía. Las autoridades filipinas se vieron obligadas a tomar fuertes medidas de seguridad para trasladarlo desde la prisión al aeropuerto.

reacciones La catarata de reacciones no se hizo esperar una vez que trascendió la noticia del traslado a Madrid. La Diputación de Gipuzkoa se felicitó por la medida y se sumó a la petición familiar para que el cumplimiento de la pena "se lleve a cabo en la cárcel de Martutene".

La presidenta del Parlamento guipuzcoano, Rafaela Romero, consideró que la llegada de Larrañaga supone "una pequeña victoria" dentro de la "gran lucha" que pretende consagrar el derecho a la vida como "el más fundamental" en todo el mundo.

Se da la circunstancia de que hoy se darán cita familiares de Paco Larrañaga y de Pablo Ibar en el Parlamento guipuzcoano, donde leerán una declaración institucional contra la pena de muerte.

El eurodiputado vasco Carlos Iturgaitz también mostró su "satisfacción y alegría" y expresó su apoyo a los familiares y amigos del joven, que "tanto empeño han dedicado a evitar que fuera ejecutado en Filipinas". Iturgaitz celebró que "es un día para la satisfacción, porque se ha hecho realidad lo que hasta hace cuatro años no parecía más que un sueño".