Satisfacción contenida en Moncloa

El Gobierno de Sánchez se congratula del fallo judicial al “coincidir” con la postura del ministro de Justicia

20.01.2021 | 00:54

BILBAO – Dos son los actores que se felicitaron por la posición inicial mantenida por el TSJC: el PSC y el Ejecutivo de Pedro Sánchez. Es decir, a la postre el mismo protagonista, con Salvador Illa tratando de hacer el menor ruido posible mientras le llueven las críticas tanto por su desempeño como ministro de Sanidad como por su papel como candidato socialista a la Generalitat. El Gobierno español comparte el fallo cautelar judicial, "coincidente" con el premonitorio diagnóstico que hizo el ministro de Justicia, Juan Carlos Campo. "Poco más que añadir", zanjó ayer la portavoz de Moncloa, María Jesús Montero. "Son los tribunales los que tenían la responsabilidad de pronunciarse en una cuestión que había sido recurrida. Una vez que los tribunales se pronuncian, el Gobierno no tienen ninguna cosa que añadir y habrá que esperar al resultado definitivo para que todos obremos en consecuencia", zanjó.

En este sentido, la ministra socialista recordó que ella misma apuntó la pasada semana que el debate debían tenerlo los partidos políticos de Catalunya y, una vez que se han pronunciado los tribunales, "el Gobierno no tiene ninguna otra cuestión que añadir". Eso sí, reiteró que la postura de la Justicia es "bastante coincidente" a la "aproximación" que realizó el titular de Justicia sobre un posible aplazamiento, avisando del difícil encaje legal que podía tener esa decisión del Govern de posponer los comicios al 30 de mayo.

Por su parte, la presidenta del Congreso, Meritxell Batet, pidió "respeto absoluto" por la resolución del TSJC. "Es una resolución provisional, no es definitiva. Pero pedimos máximo respeto por todas y cada uno de las resoluciones que emiten los órganos judiciales", indicó la socialista.

A nadie se le escapa que en Moncloa se respira una intencionalidad evidente de sostener el efecto Illa porque de él dependen no pocos asuntos, y aplazarlos unos meses complicaría el tablero de Sánchez: desde el posible nombramiento de Iceta como ministro de Política Territorial a un pacto sobre la reforma del CGPJ, la aplicación de indultos y la reforma del Código Penal.