Antoni Amengual Perelló, Presidente de El Pi-Proposta per les Illes

"Somos un partido joven balear, no sucursal de Madrid ni de Barcelona, que aspira a tener la máxima cota de autogobierno"

03.10.2020 | 01:05
"Somos un partido joven balear, no sucursal de Madrid ni de Barcelona, que aspira a tener la máxima cota de autogobierno"

El abogado Antoni Amengual preside El Pi-Proposta per les Illes, un partido de corte autonomista que busca en el PNV una referencia para su trabajo en las Baleares

Bilbao – Conforman un partido joven, con apenas ocho años de recorrido, y su intención es que en el Estado se sepa que las Baleares es mucho más que solo turismo.

¿El Pi es un partido poco conocido a nivel estatal pero con una buena representación en Baleares?

—Estamos en Euskadi para eso, para que nos conozcan fuera de las islas. Somos un partido joven, solo tenemos ocho años de recorrido, y estamos arraigados sobre todo en la zona rural, por desgracia no somos un partido urbanita. Somos la tercera fuerza municipalista y tenemos tres diputados en el Parlament balear.

¿Cuáles son su ideario y sus objetivos?

—Somos el único partido de obediencia balear, que no sea sucursal de Madrid ni de Barcelona, que estamos en las cuatro islas. Somos un partido de gente de la tierra dirigido por mallorquines, menorquines e ibicencos. Nuestro ideario es tener las máximas cotas de autogobierno para nuestra comunidad dentro del marco constitucional, y nuestro reto es lograr representación en el Congreso. No somos independentistas, pero defendemos un nacionalismo económico, nuestra lengua, nuestras costumbres. E insisto, queremos el máximo autogobierno posible.

¿Es difícil crear esa conciencia nacionalista en las islas?

—Muy complicado, y los medios de comunicación tampoco ayudan. En las televisiones estatales salen partidos estatales, y donde tenemos nuestro espacio, en la televisión autonómica, el hándicap es que es la menos vista. Trabajaremos con las nuevas tecnologías y en las redes sociales.

La representación en el Congreso, aunque mínima, da mucho juego. Y el ejemplo son el PRC cántabro, Teruel Existe o Foro Asturias.

—Mira el juego que obtiene el PCR. Vemos que en la España de Madrid hacia arriba, al norte, Galicia tiene representación, Asturias tiene representación, Euskadi, ni te cuento; Navarra, lo mismo; Aragón tiene y Catalunya no hay que hablar. Sin embargo, en 40 años de democracia no ha habido un diputado balear de corte autonomista, que no sea de los grandes partidos estatales. Si no estás en Madrid, no estás donde se cuece todo.

Usted habla de un nacionalismo económico y todo el mundo asocia las Baleares al turismo. ¿Hay otra manera de encaminar ese nacionalismo económico?

—A corto plazo solo dependemos del turismo, pero la política no debe hacerse a corto plazo. Hemos vivido 40 años del turismo, en lo que sí es verdad que somos una potencia, pero nosotros teníamos industria en las islas. Teníamos industria del calzado, de la madera. Y todo ello ha desaparecido. Hemos puesto todos los huevos en la misma cesta y la cesta es el turismo. Por eso creemos que se deben tomar medidas para diversificar la obtención de recursos, sin dejar de lado el turismo. Y un ejemplo es la transformación de Bilbao y Bizkaia. Sigue habiendo industria, pero muy especializada y con visión de futuro.

Ustedes concurrieron a los comicios europeos junto al PNV. ¿La formación jeltzale puede ser un referente en su quehacer?

—Para nosotros, el PNV es el referente y así se lo hemos dicho a sus dirigentes. De hecho, la primera visita que hemos hecho fuera de las islas para abrirnos ha sido aquí, a Euskadi, a la sede del PNV. Nunca habíamos tenido un encuentro bilateral y nos ha servido de mucho este cambio de impresiones. Hemos mantenido reuniones con la eurodiputada Izaskun Bilbao y con los portavoces del Congreso y el Senado, Aitor Esteban y Estefanía Beltrán de Heredia.

¿Les han dado alguna pauta en este encuentro?

—Nosotros tenemos relaciones con empresarios mallorquines que trabajan con vascos y nos dicen que la gente de Euskadi es agradecida y, si trabajas bien con ellos, te lo agradecen. Nosotros venimos a que nos conozcan, a hablar con ellos. A crear esas sinergias y colaboraciones. Como le he dicho de los vascos, que son trabajadores, solventes, serios, agradecidos y de orden, esa es la impresión que me llevo de los compañeros del PNV.

Usted dio el salto a la Presidencia de El Pi el pasado mes de junio. ¿Qué le llevó a dar el paso en esta situación tan delicada que se vive en todo el Estado?

—De entrada, creo que hay que dar el paso en los momentos delicados. Cuando todo va bien es muy fácil presentarse. Tuvimos una minicrisis interna en la que el presidente y fundador del partido, Jaume Font, abandonó la dirección, pero continúa como afiliado. Eso fue a primeros de marzo, cuando nos confinaron por el covid. Lo que hemos hecho ha sido crear una nueva dirección de forma telemática, a través de videoconferencias y por teléfono. Se ha cambiado la dirección del partido, pero se han mantenido todos los cargos institucionales, tanto a nivel municipal como autonómico. En enero nunca me hubiera planteado ser el presidente del partido. Soy abogado, trabajo en mi despacho, pero he estado en la dirección del partido desde su fundación. Cuando lo dejó el anterior presidente, recibí muchas llamadas pidiendo que diera el paso. Al final, ¿que es un momento complicado? Pues sí. No sé si es temerario o valiente, pero decidimos hacer un equipo y echar para adelante. Ilusión y ganas no faltan.

Por último ¿como están las Baleares en relación a la pandemia?

—Sanitariamente está controlado. No tenemos problemas con las UCI ni en los hospitales. Pero una vez que pase la anestesia de los ERTE, Baleares se está hundiendo económicamente, pero hundiendo de forma literal. Como hemos dicho antes, dependemos completamente del turismo y el turismo está a cero. En junio estaba abierto un 30% de los hoteles, y en ellos solo había un 30% de ocupación. Pero tras esta segunda oleada, estamos a cero. Los hoteles están cerrados desde el 21 de agosto. Es una auténtica pena.

Encuentro en sabin etxea. El presidente de El Pi-Proposta per Les Illes Antoni Amengual (segundo por la derecha) y su secretario general, Tolo Gili (segundo por la izquierda) mantuvieron ayer un encuentro con dirigentes del PNV en Sabin Etxea, entre ellos Estefanía Beltrán de Heredia, Itxaso Atutxa y Aitor Esteban, para establecer estrategias conjuntas de acción política en el Congreso, el Senado y el Parlamento Europeo.

"El reto es tener presencia en el Congreso, ya que es la manera de que se puedan visualizar los problemas de Baleares"

"Sanitariamente la pandemia está controlada, pero nos estamos hundiendo económicamente al depender solo del turismo"