Casado modera el tono del PP pero descarta pactar con Sánchez

Se erige en alternativa de gobierno y llama a derrotar a la izquierda en las urnas

20.08.2020 | 14:31
El líder del PP, Pablo Casado, presidió este jueves en Madrid la reunión de la Junta Directiva

Tres días después de destituir a Cayetana Álvarez de Toledo como portavoz del PP en el Congreso, el presidente del partido, Pablo Casado, despejó ayer las dudas respecto al verdadero alcance de este cambio: por un lado, en el nuevo curso político los populares se alejarán del tono crispado que encarnaba la marquesa de Casa Fuerte, pero por otro no pondrán a Pedro Sánchez la gobernabilidad en bandeja de plata. Un juego de equilibrios en el que Casado apeló a una tercera vía: la de erigirse en alternativa de gobierno exhibiendo un perfil más gestor y pactista, por lo que llamó a derrotar a la izquierda en las urnas.

Desde que se confirmó la noticia de la salida de Álvarez de Toledo tras permanecer solo un año en el cargo como una apuesta personal del propio Casado, han sido numerosas las voces en el PSOE, sobre todo ministros y presidentes autonómicos, que han expresado su deseo de que se tratara del primer paso para un PP más moderado y abierto al acuerdo. Sin embargo, el presidente popular lanzó ayer un jarro de agua fría a estas pretensiones y llamó a no caer en las "trampas" de la izquierda, en referencia a la dicotomía entre "sumisión y agresividad". Ni "ponerse de perfil" ni "actuar con agresividad", dijo Casado, que defendió que el partido debe tener "una puerta ancha" para ser la "casa común" del centro derecha y volver a cobijar a diez millones de personas, apelando así al votante de C's y Vox.

El presidente del PP se pronunció en estos términos en la Junta Directiva Nacional, el máximo órgano entre congresos, que se celebró de forma telemática y en el que se ratificaron los cambios que han seguido a la salida de Álvarez de Toledo, sustituida por Cuca Gamarra. También se ha designado al alcalde de Madrid, José Luis Martínez-Almeida, como nuevo portavoz nacional, lo que le convierte de facto en el número tres del PP, solo por detrás de Casado y del secretario general, Teodoro García-Egea, y al mismo nivel que los vicesecretarios. Por último, la exministra Ana Pastor es ya la nueva vicesecretaria de Política Social, precisamente el puesto que ha dejado libre Gamarra.

Se trata de perfiles todos ellos con experiencia de gestión, que suponen una continuidad directa de la época de Mariano Rajoy -Gamarra y Pastor- y que han enarbolado la capacidad de pacto como su seña de identidad, como es el caso de Almeida. Este triple nombramiento es lo que espoleó las especulaciones respecto al posible giro al centro del PP, y efectivamente exhibirá un discurso más moderado en comparación con el incendio prácticamente diario de Álvarez de Toledo. Con este cambio, además, el líder popular llegaría con los deberes hechos ante un posible adelanto de las elecciones generales que, al parecer, no descarta.

Pese a esta modulación del tono, Pablo Casado fijó ayer con claridad su línea roja y aseguró que su partido no puede formar parte de la gobernabilidad del Ejecutivo español, porque es la alternativa y no una "muleta sustitutoria" o un "mero recambio de Podemos". De hecho, el socio de gobierno de Sánchez fue el principal argumento esgrimido para rechazar cualquier tipo de acercamiento al líder socialista. En referencia a la formación morada, dijo que "no hay pacto posible" con quienes tratan de "blanquear a los batasunos", apuestan por la "independencia" de Catalunya y piden la "abdicación" del rey Felipe VI.

También citó la imputación de Podemos por presunta financiación ilegal y el caso Dina, y en contraposición a todo ello situó su "defensa de España, su unidad y las instituciones constitucionales, con la Corona a la cabeza". Pidió por ello a todos los integrantes del PP que defiendan al monarca, "no solo porque es nuestro rey, el que quisimos todos los españoles con su representación parlamentaria de la soberanía nacional hace seis años, sino el que consagró la Constitución como garante de la unidad nacional y la continuidad histórica de España", aseveró. Casado añadió que el PP no es una "minoría indomable", sino que "tiene vocación de mayoría imbatible", por lo que insistió en que no son muleta, sino alternativa.

Por unanimidad Con esta posición de no dar ni agua a Sánchez, Casado respondió en cierta forma a Álvarez de Toledo, que ha abogado por un Gobierno de concentración para capear la crisis que integre a PSOE y PP, pero con la condición de que salga Podemos. La exportavoz dejó el cargo el lunes dando un portazo, al acusar a su todavía jefe de filas de buscar la negociación de los Presupuestos de Sánchez o pactar la renovación del CGPJ, posibilidades ambas que, a tenor de lo expresado ayer por Casado, se alejan de la realidad.

Por lo demás, la Junta de ayer fue plácida para Casado. Los cambios en la dirección recibieron el visto bueno de los barones regionales, que participaron telemáticamente en el encuentro, y fueron aprobados por unanimidad. Dos de los barones con mayor peso, los presidentes de Galicia, Alberto Núñez Feijóo, y Madrid, Isabel Díaz Ayuso, refrendaron con sus intervenciones las novedades en la cúpula y llamaron a la unidad para hacer frente al que consideran "el peor Gobierno". Los cambios continuaron y Cuca Gamarra escogió a la diputada balear Marga Prohens como portavoz adjunta en la dirección del Grupo Popular en sustitución de Pilar Marcos, que era la mano derecha de Cayetana.