Urkullu acude al acto por las víctimas del virus en Madrid

El lehendakari en funciones hace pedagogía con su asistencia, recuerda que el virus sigue presente y pide usar la mascarilla

16.07.2020 | 00:25

bilbao – El lehendakari en funciones, Iñigo Urkullu, va a participar hoy en la ceremonia civil de Estado en la que se rendirá homenaje a todas las víctimas del coronavirus y a los trabajadores esenciales que se han mantenido al pie del cañón en esta crisis sanitaria. Urkullu va a estar en este acto solemne y ayer mismo hizo pública en sus redes sociales una imagen suya dirigiéndose en coche hacia Madrid, con la mascarilla puesta, y recordando a los vascos que ceremonias de este tipo deben hacer que todo el mundo tome consciencia de que el virus sigue entre nosotros. Recordó también que la mascarilla será obligatoria en Euskadi desde hoy. Urkullu participará en este acto, que se celebrará en el patio de la armería del Palacio Real de Madrid y que estará presidido por los reyes españoles Felipe VI y Letizia. Está prevista la asistencia de unas cuatrocientas personas.

El protagonismo va a recaer en los familiares de las víctimas y los representantes de trabajadores considerados esenciales. En concreto, estarán representados por una enfermera y el hermano de un periodista fallecido, los únicos que tomarán la palabra en el acto, además del rey Felipe VI, que será el encargado de clausurarlo.

Urkullu señaló que la ceremonia que se celebra hoy en Madrid recuerda que el virus sigue estando presente y que hay que adoptar las medidas necesarias para combatirlo. Los rebrotes en Euskadi y el dato de que la comunidad autónoma va a la cola en el uso de la mascarilla han llevado al Gobierno vasco a fijar la obligatoriedad de llevarla puesta aunque se guarden las distancias. El Ejecutivo en funciones ha detectado una relajación en las prevenciones de la ciudadanía, y cree que la ceremonia de hoy y el recuerdo hacia aquellos que han perdido la vida pude actuar como revulsivo para recordar la dureza de los meses de confinamiento y la pérdida de vidas humanas, que comienzan a olvidarse con el ocio recuperado.